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Victoria Vs. Drogas

Jaque Mate

Sergio Sarmiento

“Una vez que escuchas los detalles de la victoria, es difícil distinguirla de la derrota”.

Jean-Paul Sartre

Para algunos funcionarios el hecho de que haya muchas ejecuciones y actos de violencia en nuestro país es indicativo de que estamos ganando la guerra contra las drogas. Me imagino que todo depende de cómo definamos el triunfo. Hay otro indicador que sugeriría que estamos perdiendo la guerra y es que el número de usuarios está aumentando.

La Secretaría de Salud ha presentado los resultados preliminares de la Quinta Encuesta Nacional de Adicciones 2008. El informe completo no se encuentra todavía disponible. El Consejo Nacional contra las Adicciones, Conadic, sólo muestra en Internet de momento la encuesta de 2002. Pero el propio secretario de Salud, José Ángel Córdova, ha señalado en una serie de entrevistas en los medios de comunicación que el número de mexicanos que usa drogas está aumentando.

Según el doctor Córdova, el número de adictos a drogas ilegales en nuestro país aumentó de 307 mil a 465 mil entre 2002 y 2008. Quienes han utilizado alguna droga ilegal sólo para experimentar pasaron, en el mismo período, de 3.5 millones a 4.5 millones. Entre las drogas legales, las más empleadas son el alcohol y el tabaco. Las ilegales son encabezadas por la marihuana, seguida de la cocaína, que ha desplazado a los inhalables. Las metanfetaminas y la heroína se utilizan poco en nuestro país.

La encuesta se levantó, según el secretario técnico del Conadic, Carlos Rodríguez Ajenjo, en febrero de este año. Se recabaron datos de campo de 48 mil hogares. El estudio, que incluye por primera vez datos concretos estado por estado, hacía 96 preguntas sobre todo tipo de sustancias adictivas: desde el tabaco y el alcohol hasta la marihuana, la cocaína, las anfetaminas, los alucinógenos, los sedantes y la heroína. El estudio tuvo un costo de 43 millones de pesos. Los resultados completos de la encuesta de 2008 se presentarán en noviembre de este año.

Si lo que se busca con el combate a las drogas es aumentar el número de personas fallecidas en actos de violencia, sin duda estamos teniendo éxito. El número de ejecuciones está aumentando constantemente y éstas se caracterizan por una crueldad creciente. Se ha hecho común, de hecho, que los ejecutados aparezcan decapitados, como los que recientemente se encontraron en Mérida, Yucatán. Los muertos de esta guerra son usualmente personas de escasos recursos. Cinco de los 24 ejecutados hallados en Tlanepantla hace unos días eran albañiles que trabajaban por jornada. Si realmente la granada que estalló entre la multitud en la ceremonia del Grito de Independencia en Morelia fue lanzada por narcotraficantes, habría otra razón para celebrar los avances en la guerra contra las drogas.

Si el propósito del esfuerzo es reducir el número de personas que usan drogas, sin embargo, estamos siendo derrotados. En los últimos años en México se han usado más recursos públicos que nunca en el combate a las drogas, tanto en acciones de Policía y del Ejército como en publicidad y centros de tratamiento y prevención.

El triunfo o derrota en un esfuerzo de salud pública, sin embargo, no puede medirse por los recursos que se invierten sino por los resultados que se logran. Y aquí la información es muy clara. Estos últimos seis años, quizá el período en que más se ha invertido en México en el combate a las drogas, son años de un aumento muy importante en el consumo de drogas en México.

Nuestro país sigue teniendo índices de consumo de drogas muy inferiores al de otros países del mundo, especialmente a los de nuestro vecino del Norte, Estados Unidos. Según el National Household Survey on Drug Use, en 2001 el 41.7 por ciento de los estadounidenses de más de 12 años había utilizado alguna vez una droga ilegal. En México estamos hablando de cifras apenas superiores al 5 por ciento. Pero en nuestro país la tendencia es de un fuerte crecimiento, mientras que en los Estados Unidos se registra un alza mucho más moderada.

El secretario de Salud de México, José Ángel Córdova, afirma que la alta disponibilidad de drogas es la razón del aumento en el consumo en nuestro país, ya que hasta el 43 por ciento de los jóvenes de entre 12 y 25 años de edad está expuesto a ellas. De éstos, la mitad llega a consumir las sustancias de manera experimental, 13 por ciento pasa al uso frecuente y 2 por ciento de los hombres y 1.2 por ciento de las mujeres llegan a niveles de narcodependencia. Pero esto nos dice que el combate a las drogas, con la prohibición a su consumo apoyada por policías y soldados, no está teniendo éxito ni en reducir el consumo ni en disminuir la disponibilidad de drogas.

SOCIALIZAR PÉRDIDAS

El Gobierno de Estados Unidos está pidiendo al Congreso 700 mil millones de dólares para el rescate del sistema bancario agobiado por las hipotecas que nadie quiere. En México el rescate del Fobaproa de 1995 costó 65 mil millones de dólares de ese entonces. En ese entonces como hoy se decía que el rescate era inevitable. Ningún país, de hecho, ha dejado de rescatar a sus bancos en estas crisis sistémicas que recurren de manera recurrente. Pero no deja de ser injusto que se socialicen las pérdidas mientras que las ganancias se mantienen privadas. Cuando los bancos no se cansan de ganar dinero, las utilidades se las quedan los banqueros. Cuando tienen pérdidas, son los contribuyentes quienes deben asumirlas.

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