En aquel humilde panteón se podía observar aquella tumba, que se encontraba perfectamente limpia, nunca le faltaban flores y era el ejemplo de muchas otras que estaban en el descuido. En ella descansaban los restos mortales de José, a muchos kilómetros de distancia de ahí se encontraba otra tumba pero está localizada en un elegante panteón, aunque lujosa ésta se encontraba llena de polvo y en el total abandono, dentro de la misma yacía el cuerpo de Julio. ¿Pero qué relación tenían ambas tumbas?... ambos habían sido hermanos.
La madre biológica de los dos se llamaba Andrea. En su juventud vivió en el Estado de Guanajuato, donde a temprana edad se enamoró de un joven que era su vecino pero los padres no aprobaron su noviazgo. Por lo que se tenían que ver a escondidas quedando embarazada al cumplir los 17 años. Ante el temor de ser duramente reprendida, optó por huir de su pueblo y trasladarse al norte del país a una población más grande, donde se empleó como sirvienta. Tratando de ocultar su embarazo se fajaba lo más que podía pero un día fue sorprendida por la dueña de la casa quien descubrió su embarazo.
Su patrona y el esposo de ella llevaban varios años de casados pero no habían podido procrear familia. Proponiéndole a Andrea que les dejara al bebé a cargo de ellos y ellos correrían con todos los gastos del parto. Aunque aclarándole que ella se tendría que ir de la casa al nacer el niño. Andrea no sabiendo qué hacer aceptó el trato, por lo que fue llevada a un ginecólogo quien al examinarla se dio cuenta que se trataba de un embarazo gemelar, por lo que pactó con su patrona que ella se quedaría con uno de los niños y éste fue José.
Al nacer los niños Julio se quedó al lado de esa familia de buena posición económica, y su madre jamás volvió a verlo. El niño fue educado en los mejores colegios e inclusive fue enviado al extranjero para lograr una mejor preparación académica haciéndose cargo de los negocios de la familia. Su trato hacia sus empleados y colaboradores era despótico y humillante por lo que ellos lo veían con temor. Su atención estaba centrada en adquirir más bienes y trabajaba arduamente para conseguirlo logrando incrementar aun más la gran fortuna que ya poseía. Al contraer matrimonio tuvo tres hijos, a quienes compensaba el tiempo que no pasaba con ellos cumpliéndoles todos sus caprichos, tales como comprarles autos, proporcionarles viajes en compañía de amigos y amigas y en fin todo lo que se les antojaba al igual que a su esposa. Por su posición económica Julio gozaba de la amistad de muchos “amigos”, pero en realidad ninguno de ellos era sincero con él. Llego a tener varias amantes de ocasión pero con ninguna trabó una relación de amor verdadero. Al morir Julio el desfile de personalidades fue impresionante, las condolencias llenaron varias planas del periódico y al fin fue sepultado. Poco a poco su tumba fue quedando en el olvido...
José su hermano gemelo a quien Julio nunca conoció ni supo de él; se crió junto a su madre quien con esfuerzo logró darle educación primaria logrando colocarse en una agencia de correos donde con el tiempo llegó a ser jefe de la oficina. José contrajo matrimonio y procreó a siete hijos tres hombres y cuatro mujeres. En su trabajo se ganó el aprecio de todos sus colaboradores, y procuraba pasar todo el tiempo que le fuera con su familia dedicándole toda su atención a sus hijos quienes fueron creciendo y también formando sus propias familias llenándose de un virtual ejército de nietos quienes lo querían mucho. Al fallecer, se vio rodeado de mucha gente que verdaderamente lo apreciaba y fue enterrado en el humilde panteón de esa población donde siempre era visitado y nunca faltaba quién le llevara flores o aseara su tumba en memoria del magnífico ser humano que llegó a ser.
En estos tiempos que nos ha tocado vivir, podemos ser testigos de que la mercadotecnia nos bombardea con publicidad para que adquiramos cada vez más un mayor número de bienes materiales tales como autos, casas, tarjetas de crédito (que si por los bancos fuera, quisieran que hasta los bebés ya tuvieran la suya), aparatos electrónicos, etc., etc. pero pongámonos a reflexionar un momento si de veras es cierto que todos estos bienes nos proporcionan lo que todo ser humano debe tener; que es ¡La Felicidad!
El tener y el ser son dos cosas muy diferentes. Mucha gente se empeña en demostrar que ellos pueden tener posesiones que no tienen otras personas, descuidando la buena relación con su propia familia y con los demás quedándose con un enorme vacío en su alma que tratan de llenar adquiriendo cada vez más cosas no importando la manera en que las obtienen aunque ésta sea de manera ilícita o fraudulenta; su objetivo es acumular más bienes materiales, pero esto va aumentando cada vez más el enorme vacío que existe en sus corazones llenándoles de infelicidad e insatisfacción. Entendamos una cosa, que aunque el dinero es indispensable para vivir no necesitamos grandes posesiones para ser felices. Somos más felices cuando nos vemos rodeados de nuestra familia o de buenos y sinceros amigos que están más con nosotros por lo que somos que por lo que tenemos, tu hija o hijo te quieren por lo que tú eres o representas para ellos y triste sería que te quisieran por lo que les das. El otro día puede observar a un hombre que conducía un carromato tirado por un burrito en compañía de su pequeña hija, los dos iban felices riendo mientras la pequeña le prodigaba amorosos cariños a su padre ¡cuánta riqueza tienen en sus corazones! “Me quedé pensando”... Trata de ser feliz con lo que tienes (como lo dice la canción), no busques bienes materiales, busca mejor el ser tu mismo así como un buen ser humano para con los tuyos y los demás. A fin de cuentas el dinero sólo es papel y metal. ¡Lucha por ser Feliz!
Por fin, el día 21 de febrero se presentará la conferencia del Dr. César Lozano, “como tratar con gente difícil” en el Teatro Nazas a beneficio de la casa hogar CHILD A.C. los boletos pronto estarán a la venta.
¡HASTA LUEGO!
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