Nacional Altagracia Gómez Seguridad México Claudia Sheinbaum

Alzan voz contra transgénicos

Protesta.   Activistas mexicanos del movimiento 'Sin maíz no hay país' se manifestaron el pasado 29 de septiembre en el Zócalo capitalino para rechazar que se amplíe el uso del maíz transgénico en México.

Protesta. Activistas mexicanos del movimiento 'Sin maíz no hay país' se manifestaron el pasado 29 de septiembre en el Zócalo capitalino para rechazar que se amplíe el uso del maíz transgénico en México.

EL UNIVERSAL

 MÉXICO, DF.- Investigadores, académicos, intelectuales y organizaciones no gubernamentales expresaron su rechazo a los dos primeros permisos que emitió el gobierno federal para la siembra experimental de maíz genéticamente modificado.

Por medio de un desplegado difundido en medios impresos, dirigido al Congreso, a la ciudadanía y a los tres órdenes de gobierno, investigadores de la UNAM, la Universidad Autónoma Metropolitana y la Escuela de Antropología e Historia; así como organizaciones campesinas y ambientalistas, como Greenpeace México y la Campaña Nacional sin Maíz no hay País, e intelectuales, entre quienes firmaron Elena Poniatowska y Carlos Monsiváis, dijeron: "¡No a la siembra de maíz transgénico en México!".

Al respecto, Adelita San Vicente, de la organización Semillas de Vida adherida a la Campaña Nacional sin Maíz no hay País, lamentó la falta de transparencia en la medida que adoptó el gobierno, ya que no informó quiénes serán los que se verán beneficiados con la siembra.

"El gobierno, en el comunicado que sacó el jueves, no indica a quiénes les dieron el permiso, pero nosotros sabemos que la única empresa que se beneficia es Monsanto, una transnacional estadounidense dedicada a la producción de semillas genéticamente modificadas y del herbicida más vendido en el mundo".

Y ahondó, "el gobierno sólo está escuchando la demanda de una empresa, porque quien ha hecho el 80 por ciento de las solicitudes para la siembra de este tipo de semillas es Monsanto, que tiene patentada la producción del maíz transgénico, y una vez que se comience la venta legal, Monsanto va a cobrar regalías a los productores, lo que afectará a los pequeños productores del país, lo cual es muy grave".

Asimismo, San Vicente Tello comentó que el consumo de este maíz provocará problemas a la salud a los mexicanos, como lo demostró el estudio MON810 que realizó en 2008 la Universidad de Viena patrocinado por el ministerio de Salud de Australia, que concluyó que, en ratones, disminuye la fertilidad.

"La transnacional ha estado presionado al gobierno de México durante años, y esta medida que se tomó responde a esa presión, incluso hay que recordar que el presidente Felipe Calderón se reunió con Hugh Grant, presidente de Monsanto, en el Foro Económico de Davos que se realizó en enero pasado", dijo San Vicente Tello.

Estos primeros permisos, dijo, significa para nosotros la privatización del maíz, porque a nivel internacional las ganancias que deja la industria semillera es similar a la que deja la farmacéutica, "les están regalando un recurso que es oro verde, porque el maíz ha adquirido una gran importancia con el boom del etanol, además de ser el cultivo que más se produce en el mundo y del que más productos se derivan después del petróleo".

Leer más de Nacional

Escrito en:

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de Nacional

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Protesta.   Activistas mexicanos del movimiento 'Sin maíz no hay país' se manifestaron el pasado 29 de septiembre en el Zócalo capitalino para rechazar que se amplíe el uso del maíz transgénico en México.

Clasificados

ID: 470160

elsiglo.mx