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Bárbara cincuentona

EL COMENTARIO DE HOY

FRANCISCO AMPARÁN

Hoy cumple cincuenta años Bárbara Millicent Roberts. Si no les suena el nombre, no los culpo. De hecho, un servidor ni siquiera sabía que tenía apellido. Toda la vida la he(mos) conocido como Barbie. En efecto, la exuberante muñeca de plástico, símbolo de tantas cosas, ya se convirtió en cincuentona. Y ni se le nota.

Barbie salió al mercado en 1959 y se ha convertido en uno de los juguetes más populares, versátiles y longevos de la historia. Según la leyenda, el concepto de una muñeca con cuerpo muuuy adulto, que pudiera vestirse con casi tantos trapos como las mamás de las niñas, surgió cuando Ruth Handler, esposa del cofundador de la compañía juguetera Mattel, vio a su hija (Bárbara, of course) jugando a vestir muñecas de papel

Como decíamos antes, la redondeada muñeca ha pasado a simbolizar muchas cosas a lo largo de todos estos años. En algunos países musulmanes ha sido prohibida, por considerarse que promueve la desvergüenza y falta de modestia típicas de las decadentes sociedades cristianas occidentales. De hecho en Irán sacaron su propio modelo de muñeca islámica, con pañoleta, vestido hasta el tobillo y toda la cosa, nomás para hacerle la competencia a la degenerada embajadora del capitalismo burgués.

Asimismo, Barbie ha representado los anhelos de las mujeres norteamericanas, en ocasiones con mucha anticipación. Como prácticamente desde el principio se le concibió como mujer con ocupación, Barbie ha sido de todo: desde enfermera, instructora de aeróbics, entrenadora de ballenas asesinas, azafata de American Airlines (compañía que pagó una lana para que "trabajara" ahí y no en otra aerolínea); hasta astronauta y candidata presidencial

Parte del éxito de Barbie tiene que ver con esa capacidad de adaptarse a los tiempos. Hace unos años "rompió relaciones" con su novio de décadas, el mentado Ken, como reflejo del entorno matrimonial en los Estados Unidos (además de que el botarate de Ken nunca le cumplió en tanto tiempo). Con motivo de la película número veinte del 007, Barbie se convirtió en chica Bond. Y claro, se ha rodeado de amigas de todas las etnias, nomás para que vean que es tolerante y políticamente correcta.

Total, que la Barbie es todo un fenómeno de mercadotecnia bien empleada, y un ícono de estos tiempos. Además de un dolor de cabeza para los padres que hemos tenido hijas, que cada dos meses nos salían con que querían una nueva muñeca

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