El Consejo General de Vigilancia y Justicia del Sindicato Minero sancionó por un año a tres mil 950 obreros de las secciones de Monclova, Coahuila, y Fresnillo, Zacatecas, por indisciplina, anunció Juan Luis Zúñiga Velázquez.
El Consejo General de Vigilancia y Justicia del Sindicato Minero sancionó por un año a tres mil 950 obreros de las secciones de Monclova, Coahuila, y Fresnillo, Zacatecas, por indisciplina, anunció Juan Luis Zúñiga Velázquez.
El primer vocal del Consejo General de esa instancia sindical advirtió que si otras secciones del gremio incurren en acciones de ese tipo serán investigadas y, de ser necesario, sancionadas, pues "el SNTMMSRM no puede ser rehén de grupos o de intereses patronales".
En conferencia de prensa, en la sede del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSRM) ubicada en la colonia Narvarte, expuso que están en la mejor disposición de iniciar negociaciones para resolver las huelgas en Cananea, Sonora, Sombrerete, Zacatecas, y Taxco, Guerrero.
Zúñiga Velázquez puntualizó que se suspendieron derechos sindicales a tres mil 200 trabajadores de Monclova, Coahuila, y a 750 de Fresnillo, Zacatecas, por no acatar los acuerdos de la Convención Nacional Extraordinaria, efectuada en marzo de 2008, y por desconocer a Napoleón Gómez Urrutia como líder nacional.
Advirtió que no se aceptarán indisciplinas, ya que en este momento es necesaria la unidad de los mineros para hacer frente a la embestida patronal.
Por otra parte, sostuvo "que no entregarán las huelgas que estallaron a principios de agosto del 2007 si las empresas se niegan a cumplir con las peticiones de la base trabajadora".
Aclaró que el Comité Ejecutivo Nacional no ha solicitado dinero para levantar esos paros de labores, como aseguran el ex secretario de Asuntos Políticos de esta organización sindical, Carlos Pavón Campos, y autoridades laborales.
A su vez, Mario García Ortiz, delegado especial del Sindicato adelantó que la huelga de la sección 271 en Lázaro Cárdenas fue producto de la voluntad expresa, democrática y libre de los trabajadores y que nadie los obligó a estallarla el 8 de agosto.
Subrayó que el Comité Ejecutivo respetó y apoyó la decisión de esa sección, y que la huelga no es para chantajear. "Los obreros defienden sus derechos y pretenden una mejoría salarial", aseveró.