El domingo 18 de octubre los ciudadanos electores de Coahuila votaron y ordenaron; y así a partir del primero de enero del 2010 tendremos nuevas autoridades municipales en todo Coahuila: 31 alcaldes y ayuntamientos fueron ganados por el Partido Revolucionario Institucional; y siete restantes serán regidos por gente de otros partidos, con idéntico compromiso y obligaciones hacia la sociedad que, suponemos, va a ser gobernada por los mejores ciudadanos de nuestro Estado.
Si el PRI ganó 31 presidencias municipales con el voto de 201 mil sufragantes, hubo otros partidos que se repartieron el resto de las decisiones electorales. PRD, PT, PVEM, PUDC, PNA, PSD, más esa organización anónima del "nulifique su votos" que acumuló, por cierto, más sufragios que los emitidos a favor del Partido del Trabajo.
Saltillo se ganó para el PRI, pues los votos a favor de Jericó Abramo Masso alcanzaron el 73 por ciento de las boletas emitidas. El PRI recuperó a Torreón, pero Torreón no sabe si podrá recuperarse del pésimo cuatrienio recién ejercido por el PAN, mientras que el municipio de Ramos Arizpe, donde también estaba enseñoreado el blanquiazul, tornó a ser del PRI que igual triunfó en Arteaga, donde contendían dos de sus ex presidentes municipales: el candidato del PRI, Ernesto Valdés Cepeda, de grato recuerdo en San Isidro de las Palomas, quien dominó a Santos Carmona del PAN.
Hasta ayer en Parras de la Fuente perdía el comerciante postulado por el PRI, Cirilo Rodríguez Lozano, quien cayó ante el empuje del repetidor y bien recordado Evaristo Madero Marcos, que ahora juega con el color del Partido Verde Ecologista de México. San Pedro de las Colonias fue recuperado por el PRI con Jorge Abdala Serna, a costa del Partido de la Revolución Democrática, que actualmente allí gobierna, y del Partido Acción Nacional que participó en los comicios con la candidatura de Álvaro Sánchez Vargas.
La triple alianza UDC, PRD y PT impulsaba a Cipriano Portales Bermúdez en Múzquiz y lo hizo triunfar; el PAN, por su parte, resultó triunfador en San Buenaventura, Lamadrid, Castaños y Allende al tiempo que el PRD fue ganador en el municipio de Juárez.
El arrastre del PRI fue notorio en el resto de las poblaciones coahuilenses encabezadas por Piedras Negras, Ciudad Acuña. Sabinas y Monclava. Fue evidente la buena organización del Instituto Electoral de Participación Ciudadana de Coahuila pues los comicios se desarrollaron con tranquilidad y sin queja; pero ahora corresponde a los triunfadores aprovechar bien el tiempo que les queda antes de tomar posesión de los cargos conquistados; y en vez de dormir en sus laureles bien podrían armar un programa de trabajo que responda a las esperanzas de los ciudadanos que les han dado la oportunidad de trabajar por los 38 municipios coahuilenses desde los Ayuntamientos.
En verdad se les desea que aprovechen los cuatro años de su ejercicio al frente de las municipalidades para convertirse en factores de unidad de sus respectivas sociedades; que sueñen, pero que no deliren, que defiendan los intereses de sus comunidades y que cuiden el dinero público para invertirlo en obras útiles y necesarias a la colectividad.
Ahora que, si en verdad desean trascender para aspirar a nuevos cargos públicos de elección popular, además de impulsar las obras materiales deberían acometer una campaña sin tregua contra los vicios morales de estímulo etílico que diezman a nuestra sociedad: ustedes y sus ediles deben imponer horarios severos y rígidos a las cantinas, antros y prostíbulos en que hoy se pierde moralmente nuestra juventud. Y no sólo eso, también urge detener la autorización y crecimiento de toda clase de expendios de bebidas espirituosas, de los cuales muchos hay que funcionan sin autorización municipal. Castiguen a los infractores, obliguen a esos negocios a observar horarios tempraneros, si es que no son capaces de detener el crecimiento de los miles de cubiles que funcionan en todo Coahuila. Es un deber de los alcaldes exigir que los bares que ya funcionan, con o sin licencia, cierren a la hora que ustedes, autoridades, les marquen y que ello sea en horas prudentes, siempre antes de la media noche.
Todos sabemos qué clase de intereses se mueven en torno a los negocios del vicio pero, señores presidentes municipales electos: ustedes tienen facultades legales de aprobación y de negación. Úsenlas para el bien de la juventud, vigilen que nadie conduzca vehículos en estado de ebriedad y sancionen, castiguen con energía a los empresarios del vicio que insistan en vender alcohol a nuestra juventud.
Este tipo de decisiones y ordenanzas serán más que agradecida por la sociedad que cualquier otra obra material. Todos los ciudadanos tenemos el deseo y la obligación de apoyarlos y júrenlo que lo haremos, pues las familias saltillenses ya no quieren ver cómo sus hijos e hijas sufren accidentes viales por manejar en estado de ebriedad en las altas horas de la noche.