EDITORIAL Columnas Editorial Caricatura editorial

Encuestas

EL COMENTARIO DE HOY

Francisco Amparán

Que ya estamos en plena época electoral nos lo advierten varios indicadores: ya empezó el bombardeo con spots inicuos, faltos de imaginación y sin propuestas; los poderes fácticos torpedean descaradamente las instituciones que no responden a sus designios; los políticos empiezan a subir el tono de sus disputas, que no tienen qué ver con ideas ni planteamientos, sino con inquinas personales y odios facciosos; y ya empiezan a aparecer los primeros sondeos de opinión acerca de qué parásitos inútiles tienen más posibilidades de ser nuestros representantes en la próxima Legislatura.

Efectivamente, a casi 5 meses de que los ciudadanos (los que tengamos el estómago lo suficientemente fuerte) vayamos a las urnas, los primeros resultados de las encuestas de opinión empiezan a salir a la luz pública.

Los resultados, la verdad, no son nada sorprendentes: el PRI va en caballo de hacienda, con entre 40 y 43% de intención del voto. El PAN lo sigue con entre 35 y 38%. El PRD sigue pagando la factura de los delirios del Presidente Patito, con entre 16 y 18% de preferencias. Y los partidos morralla se quedan con el resto, la mayoría de ellos en peligro de no alcanzar los votos necesarios para dar el porcentaje que les permita retener el registro.

La reversión al PRI no debería sorprendernos: no sólo por que el PAN no ha sabido ser Gobierno en casi una década de estar en Los Pinos. Sino porque las de julio son, en cierto sentido, elecciones locales, donde se escoge a gente del lugar para ser diputado. Y ahí el PRI continúa teniendo una mayor organización y disciplina que cualquier otro que se le ponga enfrente. Además, en esta elección intermedia no acapara la atención un candidato impresentable, que daba pena ajena (o simple asco), como Roberto Madrazo. Así pues, no debería sorprendernos que haya tanta gente empeñada en el regreso al pasado.

El PAN sostiene los números de 2006, lo cual habla bien de Felipe Calderón, que pese a todo no ha cometido errores garrafales y posee la ventaja de no tener a Martita a un lado. Los blanquiazules siguen siendo la fuerza dominante en el norte y centro-occidente, de manera tal que el mapa electoral de hace dos años continúa teñido con los mismos colores.

Lo que resulta un desastre es el desplome del PRD, que regresa a sus números históricos, o quizá ni eso. Después de haber estado a un pelo de ganar la Presidencia, a los del Sol Azteca les ha salido carísimo el seguirle el juego a López Obrador, de manera tal que una mayoría de los encuestados manifiesta que jamás votaría por un partido tan conflictivo. Para colmo, el tabasqueño al parecer ya ni siquiera está en el PRD. Total, nada más los voló, luego los destruyó, y ahora anda apoyando entelequias como Convergencia y el PT.

Falta mucho camino para el 5 de julio. Pero las fuerzas a tomarse en cuenta, y de qué cueros van a salir más correas, ya se van perfilando. Veremos y comentaremos.

Leer más de EDITORIAL

Escrito en:

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de EDITORIAL

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 413424

elsiglo.mx