Bodegas. El complejo se conformaba de 22 construcciones de madera, algunas usadas como laboratorios.
Durango
Un complejo de 22 instalaciones distribuidas en 240 hectáreas de la región serrana del municipio de Tamazula fue asegurado por elementos de la III Región Militar, quienes afirmaron que se trata "del narcolaboratorio más grande de todo el país".
En esta zona se producían cientos de kilogramos de la droga conocida como "cristal", además que se almacenaban miles de kilos de marihuana empaquetada y en greña. No hubo detenidos.
Según los datos de la III Región Militar, el aseguramiento se logró "la semana pasada", cuando un grupo de soldados fue enviado a realizar labores de reconocimiento terrestre y aéreo a la región de Las Quebradas del municipio de Tamazula, que conforma el Triángulo Dorado de la droga junto a los estados de Sinaloa y Chihuahua.
El narcolaboratorio se ubica en la parte alta de las montañas que rodean a la población de Las Trancas, asentada en Las Quebradas que colindan con Sinaloa.
Inicialmente se detectó un conjunto de cabañas de madera que parecían estar deshabitadas, cuando el personal castrense que se trasladaba a pie se acercó para investigar la zona y encontró que en seis de ellas había equipo de procesamiento, conexiones eléctricas y contenedores para procesar productos químicos que darían como resultado la droga sintética conocida como "cristal".
Se hallaron casi mil 250 kilos de este estupefaciente que se encontraba en el último proceso de tratamiento, antes de ser trasladado y comercializado.
De las 22 cabañas de madera, 6 eran empleadas para procesar químicos y producir "cristal"; cada una tenía otra cabaña aledaña totalmente amueblada con cocina, recámara y sala equipada con televisores de plasma y antenas de televisión satelital que, según los reportes militares, era habitada por un respectivo jefe.
El reporte de la III Región Militar detalló que una de esas cabañas era "de lujo" y estaba destinada al "jefe del complejo".
Cada pequeño laboratorio distaba 3 kilómetros entre uno y otro, de tal modo que los traslados se realizaban en cuatrimotos. En el lugar había 164 tambos de 200 litros cada uno, con capacidad total para almacenar 32 mil 800 litros de productos químicos para producir "cristal"; las estimaciones del personal militar señalan que el precio en el mercado de cada kilo de esta droga sintética alcanza los 20 mil dólares.
El resto de las cabañas eran empleadas como casas de descanso y en otras había lavadoras de ropa; otras más servían de bodegas de almacenamiento y en ellas se encontraron 22 bolsas de polietileno; cada una contenía aproximadamente 50 kilos de "cristal", aunque los elementos del Ejército informaron que el peso total aún no se había determinado plenamente.
La III Región Militar reveló además que se aseguraron varios miles de kilos de marihuana; algunos de ellos ya estaban empaquetados. Personal castrense explicó que ya llevaban contabilizadas cinco toneladas y todavía faltaba enervante por calibrar, pero se calculó que serían diez toneladas, aproximadamente.
Las investigaciones del Ejército indican que en el narcolaboratorio trabajaban entre 100 y 120 personas; por las instalaciones y la complejidad del mismo se cree que al menos tres ingenieros colaboraron en su construcción, además que la presencia de plantas generadoras de energía eléctrica hace pensar a los soldados que en el lugar se producía droga todo el día.
En el complejo fueron abandonados 18 vehículos, entre las cuatrimotos para desplazarse de un laboratorio a otro y un cargador frontal; hallaron armas de fuego aunque no especificó el calibre y un número no determinado de uniformes tipo militar.
A detalle
El complejo tiene una extensión de 240 hectáreas y está conformado por 22 construcciones.
´Elementos del Ejército se trasladaron a Las Quebradas del municipio de Tamazula para realizar labores de reconocimiento; fue como detectaron un complejo de cabañas donde se producía “cristal”.
´Se estima que en el lugar trabajaban entre 100 y 120 peronas, pero el Ejército sospecha que en dicho complejo se producía droga las 24 horas del día debido a las instalaciones de energía eléctrica.
´El lugar permanece custodiado por personal castrense de la III Región Militar, quien enfatizó que el narcolaboratorio será destruido en cuanto se termine de cuantificar su capacidad de producción.