La epidemia de la influenza porcina que afecta al país "encendió la olla exprés" en San Lázaro y logró lo que no han podido los reclamos ciudadanos: aprobar 20 dictámenes en poco más de dos horas de sesión.
Una jornada atípica en la Cámara de Diputados, en un Salón de Plenos invadido por tapabocas de todos modelos, colores y materiales y donde la prevención ante el contagio del nuevo virus invadió curules y pasillos, pero no logró un prounciamiento de los legisladores respecto a la epidemia.