Juan Salas, olvidado de la mano de Dios
Denuncia
Fue despojado de un terreno.
Durango. Juan Salas García, de 95 años de edad, acudió a las oficinas de El Siglo de Durango cansado de dar vueltas de dependencia en dependencia, en búsqueda de la autoridad que pueda ayudarle a resolver su problema.
Con gran dificultad para caminar y con su esposa, la persona con quien vive -Juventina Saláis de Salas, de 75 años, enferma-, Juan Salas se siente en la necesidad de arreglar la situación de un terreno que le fue arrebatado por una persona de la que desconoce el nombre.
Injusticia. Prácticamente solo en la vida, a Juan no le ha quedado otro remedio que vivir de la caridad de la gente, de sus vecinos que le regalan un taco, de algunas personas que se conmueven y le dan unos pesos o del esfuerzo que logra realizar para conseguir algo, sin embargo, es precisamente esta situación lo que le lleva a pensar en la injusticia que se ha cometido en su contra.
Algunos licenciados de la persona que ahora vive en “su terreno” de 149 metros cuadrados -ubicado en el fraccionamiento Domingo Arrieta, en la calle Ismael Lozano, manzana 30, “se han aprovechado de que soy pobre para quitarme mi terreno”.
Ayuda. Juan Salas lo único que pide es que las autoridades pongan cartas en el asunto e investiguen el caso de este terreno, del que hasta ahora han hecho caso omiso. Actualmente, Salas García vive en la calle Francisco Arrieta 216, en el fraccionamiento Domingo Arrieta, y comenta que todos los pagos del terreno que le quitaron han sido cubiertos, pero espera que alguien pueda tener mano firme para luchar contra los “influyentes” que decidieron quitarle un espacio que le corresponde.
Pie de foto: Juan Salas fue despojado de un terreno, por lo que pide justicia.