Llamado. Los obispos de Nezahualcóyotl Carlos Garfias y de Tulancingo, Domingo Díaz Martínez, exhortaron los gobernantes a procurar la justicia, superando la corrupción y la impunidad.
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) lanzó un "¡ya basta!" a productores, traficantes, comercializadores y consumidores de droga y les pidió que dejen de dañarse a sí mismos y a los jóvenes, a las familias y a la patria.
En su mensaje con motivo de su 88 Asamblea Plenaria, la Iglesia Católica destacó que el negocio de la droga es un ídolo que seduce, promete bienestar y vida, pero sólo engendra violencia y muerte.
El mensaje fue leído por el arzobispo de Tulancingo, Domingo Díaz Martínez, y los obispos de Nezahualcóyotl, Carlos Garfias Merlo, y de La Paz, Miguel Ángel Alba Díaz.
Los prelados llamaron a los gobernantes a procurar la justicia, superando la corrupción y la impunidad, y a perseguir todo aquello que fortalece el negocio del narcotráfico, el dinero sucio y las complicidades ilícitas.
Los obispos se refirieron de manera especial a las víctimas de la violencia en todas sus formas. "Queremos decirles que no están solos, los obispos, sacerdotes y agentes de pastoral nos comprometemos a acompañarlos en su dolor".
"Desgarra la sangre derramada de niños abortados, mujeres asesinadas, víctimas de secuestro, asaltos y extorsiones; los que han caído en la confrontación entre las bandas, los que han muerto en la lucha contra el crimen organizado y los que han sido ejecutados con crueldad y con una frialdad inhumana", subrayaron.
"Nos cuestiona más que la indignación y el coraje natural, lo que empieza a brotar en el corazón de muchos mexicanos: la rabia, el odio, el rencor, la sed de venganza y de justicia por propia mano", agregaron.
Entre los múltiples factores que han ocasionado esa situación mencionaron a la corrupción que invade las instituciones y ámbitos, la pobreza, la desigualdad, la impunidad, la falta de oportunidades, el afán de lucro y de ganancia fácil.
Además la insensibilidad de los actores políticos y sociales que velan por sus intereses personales o de grupo.
Los jerarcas católicos también señalaron que para salir de la difícil situación económica del país es preciso que todos "pongamos nuestro granito de área y que asumamos cada quien su responsabilidad de la mejor manera".