Las funciones celulares y la micro-circulación se vuelven más lentas, lo cual provoca que la piel pierda vitalidad, lo que genera un deterioro de la estructura dérmica.
De acuerdo al estudio Senior Attitudes Observatory, realizado en Francia, Alemania y Reino Unido, el 83% de los hombres mayores de 50 años no tienen problemas con su edad y confiesan que se sienten, en promedio, diez años más jóvenes de lo que en realidad son.
Otros resultados de este estudio, difundido por Biotherm Homme, señala que respecto a su piel, estos caballeros no se sienten molestos por sus arrugas, incluso las consideran una marca de distinción.
También se señala que para ellos el cuidado de su piel se ha convertido en una prioridad, al igual que una dieta balanceada y hacer ejercicio para mantenerse en forma.
Sin embargo, en esta etapa, la epidermis es más reseca, menos confortable y las agresiones externas, como el afeitado diario y los rayos solares, la han vuelto más débil. Ha perdido luminosidad y tiene tono irregular.
Además, la piel ha perdido densidad, lo cual destaca aún más los signos de la edad. Es menos firme y tonificada.
Las funciones celulares y la micro-circulación se vuelven más lentas, lo cual provoca que la piel pierda vitalidad, lo que genera un deterioro de la estructura dérmica.
La apuesta
Ante este panorama, los investigadores del laboratorio Biotherm se preguntaron: ¿Qué sucedería si la fuerza de la piel de los hombres maduros aumentara?
La firma concluyó que al igual que un cedro con varias décadas de vida, la piel de un hombre mayor de 50 años necesita:
- Una capa exterior que lo proteja y defienda de las agresiones externas.
- Capas internas gruesas y densas para proporcionarle estructura.
- Nutrientes que revitalicen y fortalezcan.
Así surgió el tratamiento reconstructor profundo Force Supreme, producto de nueve años de investigación.
Contiene ingredientes activos provenientes de la naturaleza y la ciencia cosmética, los cuales reactivan las funciones de la piel de los hombres maduros.
El ingrediente estrella es el extracto de cedro japonés, árbol de excelente madera: resistente, densa, duradera y aromática, gracias a una capa exterior que la protege y sólidas capas internas nutridas por la savia.
Su extracto acelera la restauración celular que ayuda a reconstruir la materia interna de la piel así como la superficie. Además, optimiza la función de la barrera de la piel.
El resultado: un rostro radiante y unificado, con una sensación confortable y flexible, nutrida y protegida contra los rayos UV (SPF 12).
Gracias a uso continuo, la piel se vuelve más fuerte, más resistente y más densa, recuperando el volumen y con manchas más desvanecidas.