Trágico. Personas trabajan entre los restos de sus pertenencias quemadas por un incendio forestal en el cerro Mariposa.
Las autoridades de la región de Valparaíso mantenían ayer la "alerta roja" debido a los incendios forestales que cercan la ciudad-puerto y que han consumido más de dos mil hectáreas de árboles y arbustos.
Voluntarios de bomberos, personal de la Marina, miembros del Ejercito, Carabineros, Policía de Investigaciones (PDI) y la Corporación Nacional de Fomento trabajan arduamente en la extinción de éstos.
La situación que se vive en los cerros de Valparaíso obligó a que el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, se trasladara a la zona para determinar en terreno las acciones a tomar.
Pérez Yoma se reunirá con el intendente (Gobernador), Iván de la Maza y el director regional de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), Guillermo de la Maza, con el objetivo de coordinar nuevas medidas para controlar los siniestros.
La Onemi, dependiente del Ministerio del Interior, aseguró que al menos un millar de voluntarios intentan detener el fuego que ya ha destruido también unas cuarenta viviendas.
De la Maza confirmó, que un menor de 12 años fue sindicado por la PDI como responsable de uno de los incendios.
"Lamentablemente el incendio que empezó en la zona de Curauma, lo inició un niño de 12 años, está identificado y será puesto a disposición del tribunal, fundamentalmente por la responsabilidad que puede haber. El otro detenido es un pirómano que está confeso", afirmó en declaraciones a radio Cooperativa
El alcalde Valparaíso, Jorge Castro, dijo que unas 500 personas han debido ser trasladadas a albergues mientras se combaten los incendios en terrenos muy escarpados.
La labor de los voluntarios está siendo apoyada por tres aviones y cinco helicópteros que de tanto y tanto lanzan miles de litros de agua sobre las llamas.
El subsecretario del Interior, Patricio Rosende, quien se traslado a la zona siniestrada para integrar "un comité de emergencia", afirmó a los periodistas que el balance es preocupante.
"Tener esta cantidad de incendios de manera simultánea y de gran extensión nos preocupa y nos obliga a destinar una buena parte de la capacidad operativa que tenemos", añadió Rosende.