Natalie Cole (ARCHIVO)
MEXICO, DF.- Mientras la cantante Natalie Cole se sometía a un trasplante de riñón que le salvaría la vida, fuera del quirófano, su hermana Carol moría de un sorpresivo y fulminante cáncer de pulmón.
Fue apenas la semana anterior cuando Carol recibió la noticia: tenía cáncer y debía tratarse mediante quimioterapia, pero se rehusó.
El martes pasado a las cuatro de la mañana, en el lecho de muerte de Carol, Natalie recibió la llamada que le informaba que ya había un donador.
Su hermana menor Timolin relató al tabloide New York Daily News que Natalie no quería abandonar a Carol, a quien apodaban Cookie, y que ella tuvo que convencerla de someterse a la cirugía: “Natalie, esto es un regalo de Dios, y tienes que hacerlo. Es lo que Cookie querría”.
Hace algunas semanas, en entrevista con el conductor Larry King, fue cuando Natalie manifestó que necesitaba un riñón, pero que le era complicado encontrar un donador.
Los miles de televidentes que vieron el programa de inmediato se comunicaron para ofrecerse a la prueba de compatibilidad. El riñón que recibió Natalie perteneció a una fan que falleció a los 22 años; su familia autorizó la donación.
Natalie sufría problemas de riñón desde el año pasado y debía someterse a diálisis tres veces por semana. La cantante atribuye su enfermedad a su pasada adicción a las drogas. Su portavoz dijo que ha superado con éxito la operación y que el fin de semana será dada de alta.
Carol era hija de la cuñada de la legendaria cantante de jazz Nat King Cole. La madre biológica de Cookie falleció de forma prematura. Así, Nat King y su esposo adoptaron a Carol.
Natalie Cole, de 59 años, alcanzó la cima de su carrera en 1991, con el álbum Unforgettable... with love, con el que ganó seis premios Grammy. En Estados Unidos vendió 7 millones de copias.
Los médicos le recomendaron posponer sus conciertos de verano porque estará en reposo los próximos tres o cuatro meses.
Natalie promocionaba su más reciente material Still Unforgettable, ganador de dos premios Grammy.