Cambios. El presidente Barack Obama busca impulsar una reforma integral al sistema de Salud en Estados Unidos.
WASHINGTON, EU. - En un solo intento, el presidente Barack Obama debe recuperar la atención pública sobre el sistema de salud, explicar en detalle exactamente lo que se propone, unificar a un inquieto Partido Demócrata, estimular al Congreso para que apruebe un proyecto y aclarar un áspero debate.
Las vacaciones quedaron atrás. La decisión de Obama de pronunciar un discurso al Congreso el miércoles subraya lo que está en juego para un presidente y aun para una presidencia joven.
Debe obtener la aprobación de una Ley de manera que ayude realmente a millones de personas a obtener su seguro de salud sin que los liberales de su partido se le rebelen.
La Casa Blanca insinuó el jueves que sigue abierta a los compromisos necesarios para que el Congreso concrete un acuerdo. "Hay principios fundamentales en los que cree", dijo el asesor David Axelrod. "No es dogmático en cuanto al modo de lograrlo".
Pero los liberales se preocupan de que eso signifique que Obama desdibuje las osadas propuestas de un sistema de salud por el que hizo campaña, particularmente la inclusión de un plan de seguro administrado por el Gobierno. Y se lo están haciendo saber. En un ejemplo, el Grupo Progresivo Congresional, que integran 83 legisladores liberales, le envió una carta el jueves diciéndole que un proyecto de salud "sin una sólida opción pública no logrará la reforma de salud que este país tanto necesita. No podemos votar por nada que sea menos". Esa idea choca contra la aplastante Oposición republicana y las reservas de muchos demócratas centristas que están pensando en su próxima elección.
Por eso la responsabilidad vuelve a recaer en Obama.
Es quien optó que el Congreso trabajara los detalles y apeló a un pragmatismo bipartidista, enfoques que de algún modo resultaron contraproducentes. Es quien prometió reiteradamente que la reforma del sistema de salud sería aprobada este año, y quien dijo que es su tarea conseguir un acuerdo.
Por eso, después de mantenerse al margen durante las últimas semanas, Obama quiere volver a lo grande.
Para ello escogió uno de los foros más grandes al alcance de un presidente, el mensaje al Congreso.