Niegan división. Los gobernadores de Tabasco, Andrés Granier (centro) y de Durango, Ismael Hernández (derecha), negaron ayer que los gobernadores priistas estén divididos o que hayan recibido presión de la Secretaría de Hacienda para que se aprobara la Ley de Ingresos 2010. Con ellos el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, José Eduardo Correa.
El presidente en turno de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), Ismael Hernández Deras, reconoció ayer que mantener el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en 16 por ciento ayudaría a las finanzas públicas de estados y municipios.
En medio de la discusión del paquete fiscal de 2010 en el Congreso, el gobernador priista de Durango, negó que hayan sido presionados por la Secretaría de Hacienda para respaldar el incremento al IVA y tampoco recibieron promesas del Gobierno Federal.
Acompañado del mandatario de Tabasco, Andrés Granier, Hernández Deras añadió que sí han recibido presión de los gobiernos municipales, cuyas finanzas han sido golpeadas por el recorte de participaciones.
"¿Apoyan la tasa de 16 por ciento de IVA?", se le cuestionó.
"Es un asunto de los legisladores, (pero) las finanzas públicas del país recibirían una respuesta.
"La presión no es de Hacienda, es de la falta de recursos para enfrentar las responsabilidades de los gobiernos locales, es donde sí tenemos presión", respondió.
El mandatario duranguense dijo que la Conago no busca abonar la polémica sobre la Ley de Ingresos, y sólo busca establecer acuerdos entre los gobiernos y Congreso para sacar adelante al país.
Detalló que, debido a los ajustes, los gobiernos estatales recibirán este año alrededor de 67 por ciento del total de las participaciones.
En tanto, Granier indicó que, independientemente de lo que apruebe el Senado sobre el paquete fiscal, los Gobernadores solicitan no disminuir los recursos para infraestructura, que este año ascendieron a 60 mil millones de pesos, pues sólo así habrá generación de empleos.
Además, Granier solicitó incluir en el presupuesto federal de 2010 una partida para proyectos ejecutivos, con un monto de 80 millones de pesos para cada una de las regiones del país, y modificar las reglas del Fondo Nacional de Desastres para ampliar metas de atención a emergencias.