
El primer ministro francés, François Fillon, inauguró ayer la 48 edición del Salón Aeronáutico de Le Bourget, a las afueras de París, una cita bianual marcada en esta ocasión por la crisis económica y por el recuerdo del reciente accidente de un Airbus que volaba entre Río de Janeiro y París. Fillon anunció nuevas medidas de ayuda a las pequeñas y medianas empresas del sector aeronáutico, afectado por la crisis económica y que no prevé este año ningún gran anuncio en la gran cita de Le Bourget. El jefe de Gobierno estuvo acompañado por su Ministro de Defensa,HervéMorin, y fue recibido en el Salón por los patrones de algunas de las principales empresas aeronáuticas, como Airbus y Dassault.