PRESENTÍAN. Parientes dijeron que lo veían muy desesperado por toda la casa.
Un vaso con agua lo ayudó a tomar su medicamento, agotado por no conciliar el sueño se fue a uno de los cuartos y colgó su vida.
Sólo un segundo
La tristeza inundó a una mujer al percatarse que José Reyes se había quitado la vida en uno de los cuartos de la casa ubicada en la colonia El Arenal, en Torreón. Tan sólo minutos antes, ella había platicado con él. Ahora, por la puerta del hogar de la familia Reyes sólo podían entrar los mayores de edad, los niños y bebés asustados por no comprender lo que sucedía se quedaron a fuera con algún otro pariente.
Entre voces cortadas se dijo que José Reyes Gutiérrez, de 58 años, acababa de ir con el médico, ya que no podía dormir.
Se tomó las pastillas, molesto les dijo a su familia que era mucho el medicamento que le habían recetado. De la cocina caminó al pasillo y de ahí al cuarto, donde se suicidó.
Un familiar cercano dijo que hace poco tiempo José había cambiado de comportamiento, pues la depresión, angustia y desesperación surgieron en su vida diaria.
La última vez que se le vio fue cuando entró al cuarto, sin camisa. Con un cable amarró su cuello y se colgó de una viga.