Omisiones. Médicos de primer nivel y del área familiar relegan la salud mental de los pacientes, lo que deriva en suicidios y en adicciones; el 80 por ciento de los suicidas estuvo en consulta un mes antes.
Pediatras, médicos familiares y de primer nivel descuidan la salud mental de sus pacientes, al grado de que no detectan algunos trastornos que detonan en adicciones y suicidios. El 80 por ciento de las personas que se han suicidado acudieron a consulta médica un mes antes de quitarse la vida.
OMITEN PREGUNTAS BÁSICAS Durango registra un año atípico en el índice de suicidios; las autoridades estatales contabilizan 105 hasta la fecha, cuando en todo el 2008 apenas sumaron 74. Además, se registra una incidencia en el consumo de drogas que coloca a la entidad en el quinto lugar nacional en esta área.
Esta situación podría prevenirse si los médicos de primer contacto no minimizaran la salud mental de los pacientes. Martha Palencia Núñez, directora del Instituto de Salud Mental del Estado de Durango (ISMED), señaló que recientemente se ha insistido a los especialistas de primer nivel que pregunten sobre la situación sexual, el entorno social y económico para saber qué tipo de medicamento van a recetar.
Entre los cuestionamientos básicos hay preguntas como: ¿usted ha pensado en la muerte, ha querido matarse?; Palencia Núñez recriminó que muchas preguntas ni siquiera están contempladas en el historial clínico de los médicos.
"El área de salud mental y de adicciones ha estado totalmente relegada, además de la sexualidad. Tenemos que hacer preguntas que tengan que ver con una salud integral", puntualizó la también presidenta del Consejo Estatal contra las Adicciones.
SUICIDIOS PUDIERON PREVENIRSE
La directora del ISMED enfatizó que el 80 por ciento de las personas que se suicidaron estuvieron en consulta médica un mes antes de quitarse la vida.
"Estuvieron con un médico por algún otro motivo, por el que tú quieras, y nunca fueron interrogados; tan fácil como: disculpe, ¿usted ha querido quitarse la vida?".
Resaltó la importancia de que desde los pediatras hasta los ginecólogos, hagan énfasis en los cuadros depresivos y de ansiedad de los pacientes; pues estas omisiones derivan en los intentos de suicidio.