'Normal'. Es algo cotidiano la falta de agua.
María de la Luz Martínez, como cientos de mujeres que viven en el poblado Lequeitio, del municipio de Madero, no ve una gota de agua en la llave de su casa, porque de día no sale nada.
Batalla diaria
Entrevistada en su vivienda, dice que como ella, todas las amas de casa están por las mismas. "El agua con la que lavo la ropa, la dejo en un baño y la uso para el sanitario.
"En la madrugada me levanto como a las tres para poder llenar un tanque y si me alcanza todavía, lleno unas tinas más para lo que se gasta durante el día, porque ya para las cinco de la mañana no tenemos agua", explica.
En cuanto al agua para beber y preparar los alimentos, dice que compran purificada.