Investigadores del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) desarrollaron una prospectiva tecnológica sobre la producción de biocombustibles, como una opción para disminuir la caída e impacto ambiental de los combustibles fósiles.
El IMP expone que se desarrollaron e implementaron técnicas analíticas y pruebas físicas para la caracterización del biodiesel, así como pruebas de principio para la producción de biocombustibles a partir de biomasa.
El proyecto, encabezado por Florentino Murrieta, permitió además la evaluación de rutas tecnológicas para la producción de biodiesel, bioetanol y biocrudo, teniendo como objetivo que las materias primas utilizadas no impacten la cadena alimenticia.
PIDEN ANÁLISIS A FONDO
En un comunicado, el Instituto precisa que la investigación implicó una revisión a detalle del estado del arte de las tecnologías y la disponibilidad de materias primas en el ámbito nacional.
Asimismo, la generación de información que permita a Pemex Refinación contar con más elementos para tomar decisiones sobre el tema la posibilidad de comercializar biocombustibles como el bioetanol, el biodiesel y el biocrudo.
El grupo multidisciplinario que desarrolló el proyecto detectó rutas tecnológicas más novedosas que la producción de biodiesel o bioetanol a partir de aceites vegetales y semillas o caña de azúcar, así como la utilización de materiales lignocelulósicos; es decir, biomasa en general, y desechos orgánicos como el olote de maíz. Así, se obtuvo biodiesel a partir de aceite de soya y se identificaron ocho esteres metilados, entre los que el Oleato de metilo y el Linoleato de metilo fueron los de mayor concentración.