Avisan. Aunque la dependencia estatal no está en contra del uso del tramo que falta por entrar en operación, pide a los automovilistas tener precaución pues en caso de accidente el seguro no les da cobertura.
La aseguradora encargada de la supercarretera no cubre los accidentes en el tramo de la primera a la segunda caseta, pues éste aún no se entrega oficialmente.
Incluso, el Centro Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) Durango advierte a los automovilistas que circular por este tramo es "bajo su propio riesgo" y aluden la desinformación al robo de los señalamientos.
DETERIORO
Federico Gustavo Sandoval Dueck, director de la SCT en Durango, reconoció que una de las carreteras más afectadas por las condiciones por las lluvias de la temporada es la supercarretera Durango-Mazatlán, en el tramo de la caseta Otinapa a la que está por concluirse en El Salto.
"Ese tramo no está en operación. La gente la utiliza, no estamos en contra de ello, pero que sepan que no es un tramo en operación, no está abierto y que es bajo su propio riesgo", advirtió el funcionario estatal.
Explicó que la SCT coloca los señalamientos pertinentes pero que alguien los retira; lo mismo sucede con las barreras y protecciones, por lo que cuando se registran accidentes pasando el área de cobertura de la caseta Otinapa el seguro encargado no les cubre los daños y servicios.
Señaló que es precisamente de la primera caseta, ubicada en el kilómetro 44+500 hasta la que está por terminarse en El Salto, Pueblo Nuevo, a la altura del kilómetro 92+800, donde hay más daños a la carpeta asfáltica con baches causados por las intensas lluvias que se registran en la zona sierra.
"Es la parte que no se ha dado la conservación adecuada en el aspecto de que no se entregó propiamente a Capufe, pero porque ellos le iban a dar ese mantenimiento, nos pidieron que pudiéramos ampliar un poquito más, entonces esa conservación la estamos realizando nosotros para entregar como la requieren".
El titular de la SCT en la entidad enfatizó que será hasta que concluya la temporada de lluvias cuando inicien las labores de mantenimiento en las carreteras, pero adelantó que el deterioro "no es grave"; para ello se cuenta con recurso incluido en el presupuesto anual que asciende a mil 995 millones de pesos, de los cuales ya se ejerció cerca del 70 por ciento en obras de infraestructura, construcción y ampliación.