Recepción. El Papa Benedicto XVI es recibido en Chipre. AP
El papa Benedicto XVI pidió ayer apoyo para las agobiadas comunidades cristianas en Oriente Medio, calificándolas como una fuerza vital para la paz en la región.
El Pontífice también se reunió con un líder religioso musulmán turcochipriota, como parte de un cuidadoso acercamiento diplomático a ambas partes en el conflicto de décadas entre etnias griegas y turcas en la isla dividida.
El peregrinaje de tres días de Benedicto XVI por Chipre es parte de las preparaciones para una reunión de obispos de Oriente Medio prevista para octubre en Roma. Muchos obispos de la región han viajado a Chipre a fin de ver al Papa y recibir un documento de trabajo para la cumbre, que será divulgado hoy.
La guerra y las adversidades económicas han ocasionado el éxodo de miles de cristianos de Tierra Santa, Irak y otros sitios en años recientes.
Posteriormente durante una misa vespertina, Benedicto XVI lamentó que algunos sacerdotes se hayan unido a la emigración de cristianos de la región.
Señaló que mientras las familias salen debido a conflictos y tensiones, "puede ser tentador para sus pastores hacer lo mismo".
Reunido con el arzobispo cristiano ortodoxo Crisóstomo II, Benedicto XVI dijo que el conflicto continuo en Oriente Medio "debe ser una fuente de preocupación para todos los seguidores de Cristo".
"Nadie puede permanecer indiferente a la necesidad de apoyo de cualquier manera posible a los cristianos de esa atribulada región, de manera que sus antiguas Iglesias puedan vivir en paz y florecer", agregó el Pontífice.
Benedicto XVI ha andado un cuidadoso sendero diplomático desde el viernes, cuando llegó a la isla en el Mediterráneo. Chipre se dividió étnicamente en 1974 cuando Turquía invadió después de un golpe de Estado por parte de partidarios de una unión con Grecia. Los turcochipriotas declararon una república independiente en el Norte en 1983, la cual sólo es reconocida por Turquía, que en su apoyo mantiene 35,000 soldados allí.
Poco después de la llegada de Benedicto XVI, el arzobispo chipriota lanzó una crítica severa a Turquía, acusándola de limpieza étnica y de buscar apoderarse de toda la isla.
El Papa no ha respondido directamente a los líderes grecochipriotas. Ayer hizo un llamado a un "arreglo justo" de los asuntos pendientes.