El próximo miércoles 24 es el Día Mundial de la Tuberculosis y en esta ocasión, las actividades estarán encaminadas a encontrar nuevas formas en el avance contra la enfermedad que afecta a un tercio de la población mundial.
"Innovemos y aceleremos esfuerzos contra la tuberculosis", es el lema establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que los programas de prevención y tratamiento se intensifiquen y lleguen a más personas.
Es una enfermedad infecciosa que afecta los pulmones y es causada por una bacteria (Mycobacterium tuberculosis); se transmite de una persona a otra por el aire, cuando quien está enfermo tose, estornuda, habla o escupe y lanza microorganismos, conocidos como bacilos de la tuberculosis.
La infección es asintomática en personas sanas porque su sistema inmunológico actúa formando una barrera alrededor de la bacteria, pero cuando ésta se activa genera manifestaciones como tos, presencia de sangre en la misma, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudoración nocturna.
Si el enfermo no recibe tratamiento, cada persona con tuberculosis infecciosa transmitirá los microorganismos patógenos a unas diez a 15 personas cada año.
Cuando se determina (mediante examen con microscopio de la presencia de bacilos en una muestra de flema) que una persona tiene tuberculosis infecciosa, debe iniciarse un tratamiento completo con la dosis correcta de medicamentos antituberculosos, con el apoyo de personal de los servicios de salud, comunitarios o de voluntarios capacitados.
Los medicamentos antituberculosos más comunes son isoniazid, rifampicina, pirazinamida y etambutol.
La supervisión del tratamiento ayuda a garantizar que las personas infectadas completan el tratamiento hasta curar la tuberculosis, el cual debe suministrarse de seis a ocho meses.
Consejos Médicos
Medidas insuficientes
Las medidas contra la tuberculosis no han sido suficientes.
⇒ Se requiere ampliar los programas para que lleguen a más personas.
⇒ La vigilancia del tratamiento debe intensificarse, pues quienes lo abandonan recaen constantemente e incrementan el riesgo de contagio a las personas que los rodean.