El mover todos los días lo más que podamos de nuestro cuerpo, puede ayudarnos siempre.
Y es que muchas personas a temprana edad empiezan a tener problemas de locomoción y de movimiento de las extremidades superiores.
No se necesita practicar algún deporte, simplemente hacer diariamente un poco de ejercicio.
Especialmente por las mañanas, cuando la temperatura es más agradable, antes de salir el sol.
O bien por la noche, antes de dormir, si las condiciones lo permiten.
Y es que esta semana, al visitar el consultorio de un estimado amigo médico, encontramos a pacientes, relativamente jóvenes, con problemas musculares y algunos de ellos platicaban antes de entrar a consulta que nunca se tomaron la molestia, o la dicha diríamos nosotros, de hacer un poco de ejercicio.
Bien dicen por ahí que músculo que no se utiliza, se atrofia.
Si usted tiene la buena costumbre de dedicarle, cuando menos 20 minutos diarios a mover su cuerpo, ya caminando, ya conduciendo la bicicleta, ya nadando, etc., etc. su salud podría mejorar notablemente.
Y si a ello le agrega la regulación en sus alimentos, la cuestión se pondrá mejor.
Es muy sencillo que cuando usted está sentado, descansando, no le hace mal mover sus piernas.
Lo mismo ocurre con sus manos. Si tiene la costumbre de abrirlas y cerrarlas periódicamente su circulación ahí mejorará y también conservará su flexibilidad.
Todo esto es muy sencillo, pero mucha gente se levanta y se va a la cama al final del día, sin hacer absolutamente ningún tipo de ejercicio, ni el más necesario, lo que a la larga trae sus consecuencias.
Conforme va avanzando la edad, las consecuencias por llevar una vida aflojerada, va ocasionando trastornos musculares que se agravan con el peso del cuerpo y el paso del tiempo.
Este domingo es excelente para cambiar su estilo de vida. Por el amor de Dios y de usted mismo, póngase sus zapatos más cómodos y ligeros y váyase a caminar.