La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, se sumó hoy a la cálida e inesperada bienvenida que tuvo la selección bajo el mando de Diego Armando Maradona, luego de haber sido eliminada del Mundial Sudáfrica 2010.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, se sumó hoy a la cálida e inesperada bienvenida que tuvo la selección bajo el mando de Diego Armando Maradona, luego de haber sido eliminada del Mundial Sudáfrica 2010.
'Sí señor, aguante Maradona, aguante la selección y aguante la Argentina', dijo la mandataria al interrumpir un acto oficial en la provincia de Buenos Aires para hablar de futbol, dos días después de que el equipo nacional fuera goleado 4-0 por Alemania, en los cuartos de final de la justa sudafricana.
La presidenta reveló que anoche habló con Maradona y con los jugadores para invitarlos a la Casas Rosada, pero la respuesta fue negativa, porque consideraron que no hicieron méritos suficientes para tener un reconocimiento de tal magnitud.
Sin embargo, Fernández de Kirchner anunció que 'los voy a estar esperando, porque tienen todo el merecimiento para ir a la Casa Rosada cuando ellos quieran'.
Agregó que se sintió orgullosa la víspera, cuando, a pesar de la derrota, unas 20 mil personas fueron a recibir a la selección al aeropuerto internacional de Ezeiza, para mostrarle su cariño e incondicionalidad, aunque hayan perdido.
Al referirse en especial a Maradona, dijo que 'le estamos muy agradecidos, porque nunca ningún argentino nos dio tantas alegrías dentro de una cancha como él se las ha dado a los argentinos'.
También minimizó el impacto de la goleada ante Alemania, ya que, advirtió 'los partidos se ganan y se pierden' y ahora la selección debe seguir adelante con miras al Mundial 2014, a disputarse en el vecino Brasil.
Fernández de Kirchner ratificó su política de unidad sudamericana al desearle suerte a Uruguay, que mañana disputará la semifinal ante Holanda.