El mito de los intermediarios
La diferencia entre las tasas de interés que pagan los bancos por el ahorro y las que cobran por los préstamos -margen de intermedia- ción-, se mantiene como uno de los principales cuestionamientos de los clientes hacia las instituciones crediticias del país.
Autoridades y analistas atribuyen este diferencial al riesgo que implica cada tipo de crédito. Explican que los elevados márgenes, en muchos casos, constituyen un mito, aunque reconocen que hay coincidencia en que deben bajar más.
Guillermo Babatz, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), afirma que el margen de intermediación que cobran los bancos en el país, es "razonable" y se debe ver en conjunto y por segmento.
Para el supervisor de la banca es necesario diferenciar cada producto. Por ejemplo, en el caso de los créditos corporativos hay un margen muy reducido. Lo mismo ocurre con los empréstitos para vivienda, empresariales y automotriz. El caso de la tarjeta de crédito se debe analizar por separado porque es el préstamo que implica un mayor riesgo.
Martín Celaya, ex vocero de la Asociación de Bancos de México (ABM), considera que si el margen se analiza en "veces" sí está elevado.
"Cuando en el país las tasas de referencia se ubicaban entre 7% y 8%, las hipotecas aplicaban réditos de 12%, el margen era de cinco puntos y era del tamaño de la inflación", explica.
Ahora, dice el ex vocero de la ABM, cuando la tasa base es de 4.46% se presta a 15%, es decir, tres veces más. Un estudio comparativo de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), revela que en el caso de la tarjeta de crédito, el Costo Anual Total (CAT), cuyo componente principal son las tasas de interés, varía de 18% con Banorte hasta 91.9%, en el caso de Bancoppel. En créditos hipotecarios, el CAT oscila entre 14.1%, en el caso de Santander hasta 16.1%, para HSBC. El costo promedio del sistema, que incluye las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes), es de 15.4%.
Para préstamos personales, el CAT ronda entre 37.8% con Banco del Bajío y se eleva hasta 93.1% con Azteca.
Para las tasas que se pagan a los ahorradores, Babatz considera que no se puede decir que son demasiado bajas, ya que hay que sumar costos por la red de sucursales para poder captar barato.
"Tenemos un sistema financiero que para ser rentable tiene que captar y prestar a familias o empresas del país".
El Banco de México detalla en su Informe de Agregados Monetarios que en el caso de las cuentas de cheques, las tasas brutas ponderadas se ubicaron en 2.05% anual al cierre de febrero, mientras que el pagaré bancario a tasa bruta de ventanilla pagó 1.81%. No obstante, hay otros instrumentos como los fondos de inversión que pagan hasta 9%.
¿Y las tasas de interés?
Un estudio de la Condusef revela que prevalece la percepción en la población de que las tasas de interés que se cobran en el país son elevadas.
El 37% de las tarjetas de crédito paga tasas que oscilan entre 20% y 30%; el 56% se encuentran en un rango que se ubica entre 30% y 40% y el resto paga tasas superiores a 40%.
Detalla que siete de cada 10 usuarios pagan intereses por hacer uso del plástico, lo que implica que sólo 30% tiende a liquidar sus deudas totales mes a mes. Patricia Armendáriz, ex directora adjunta del Banco Internacional de Pagos (BIS), opina que "el margen en los créditos al consumo en México sí es alto, lo que refleja el mayor riesgo".
Considera que como sector, el margen de intermediación debe de bajar.
Santiago Carniado, director de instituciones financieras de Standard & Poor's, opina que estos márgenes en el país son sanos y permiten fortalecer la rentabilidad de los intermediarios. En estos instrumentos participan fuerzas del mercado, por lo que el margen se moverá con base en la competencia. Aclara que cada segmento de negocio es distinto. "En hipotecario hay menor riesgo que en tarjeta de crédito y por eso el margen es mayor".
Luis Niño de Rivera, vicepresidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), comenta que hay instituciones que pagan tasas altas por el ahorro, incluso, por inversiones de mil pesos el rédito llega a 5%.
Insiste en que el crédito no sólo se relaciona con el costo del dinero o cuánto se paga por el ahorro, sino tiene que ver con factores que se vinculan con el riesgo. El más importante es el tipo de acreditado que se atiende.