Tristemente vemos cómo se agotaron los ánimos para remodelar la ciudad. Todo hacía creer que como lo venían haciendo trabajarían los cuatro años. Pero la ilusión duró escasos cuatro meses. ¿Se acabó el dinero?, ¿los ánimos? o simplemente nos dieron atole con el dedo. Ejemplos: El monumento a SS Juan Pablo II sigue igual de deteriorado; la calzada México quedó abandonada; sólo pintaron unos cuantos cordones de los camellones y lo demás sigue siendo un basurero.
La calle 12 , una de las principales vialidades norte sur, tiene una carpeta para llorar y no se ven trazas de que se arregle el paso a desnivel Saulo, sigue a paso de tortuga. En fin, falta mucho por hacer y vemos que la fuerza de trabajo disminuyó en un cincuenta por ciento o más.
La Administración Municipal obliga a trabajo continuo y diario y sobre todo en equipo y con un buen liderazgo. Para eso se necesita que el presidente tenga toda la colaboración de sus directores y que éstos no se anden pavoneando que tienen influencias más arriba. Así no va a funcionar ningún programa. En otras palabras: pónganse a trabajar y dejen los rencores en el pasado, Torreón necesita un verdadero equipo de trabajo si queremos ver una ciudad digna.