Me queda claro que el presidente Felipe Calderón prefiera rodearse de colaboradores amigos antes que de colaboradores eficientes; a pesar de la difícil situación del país no tiene la voluntad de arriesgarse por funcionarios con el perfil apropiado para las responsabilidades que se les asignen y privilegia la amistad a costa de los resultados.
Remueve a Gómez Mont de la importantísima responsabilidad en la Secretaría de Gobernación aparentemente por su posición negativa con la alianza del PAN con el PRD y que supuestamente al no estar de acuerdo en la línea que fija Calderón supone poca capacidad para el diálogo partidista; sin embargo nombra en sustitución del mismo a José Francisco Blacke cuyo currículum lo más representativo es que estaba como Secretario de Gobierno en Baja California, Estado en el que por cierto el PRI recuperó recientemente todas las alcaldías.
En Economía designa a Bruno Ferrari que viene de la organización Proméxico de la cual poco se sabe aunque por otra parte sustituye a Gerardo Ruiz Mateos que nunca pudo con la responsabilidad y sí en cambio se perdió lamentablemente el tiempo en esta dependencia, afortunadamente para él encontró refugio en la oficina de la Presidencia. Complementándose con otros nombramientos menores pero que igualmente no demuestran solidez para el equipo de trabajo de la Presidencia.
Al referirme a funcionarios que en mi concepto poco aportan a los requerimientos de nuestro país, no los veo con destreza y experiencia para debatir con políticos como Beatriz Paredes, Manlio Flavio Beltrones y Gamboa Patrón; además como ya lo he mencionado en otras ocasiones desafortunadamente nuestro país sigue inmerso en políticas económicas poco claras y sobre todo que no salimos de nuestro propio marasmo con crisis o sin ella; nuestra dependencia de Estados Unidos sigue predominando para la marcha del país, continuamos sin lograr un crecimiento interno, la crisis ha continuado acrecentando el rezago social con un indicador negativo en la pobreza laboral, baja competitividad y recientemente en el Reporte Mundial de Inversión que elabora la ONU nos envía a un retroceso dentro de los países que reciben Inversión Extranjera Directa y como ya lo habíamos explicado en uno de mis artículos, nos salva el índice exportador de manufacturas, un buen manejo de política fiscal y la acumulación de reservas internacionales.
Adicionalmente hay que reconocerlo por el momento seguirán ingresando divisas temporales que permiten reactivar el sector bursátil y la tasa de interés de referencia continuara inamovible por el resto del año.
Sin embargo necesitamos que las dependencias relevantes del Gobierno impulsen y den confianza a los empresarios de nuestro país, ya que independientemente del combate al crimen organizado requerimos un país enfilado hacia una economía competitiva que esté incrustada en el concierto internacional; se tiene que convencer al Poder Legislativo para que también en conjunto se logren impulsar y operar sobre todo en otros tratados de libre comercio.
Se debe apoyar más a los productores nacionales para que no estén en desventaja olvidándose de criterios meramente recaudatorios y de verdaderos apoyos hacia ellos; requerimos una reforma laboral modernista que sin lesionar logros adquiridos pueda propiciar la creación de mayores empleos y sin lugar a dudas una reforma fiscal a fondo que combata la evasión y logre aumentar la base de los contribuyentes, como antes dijimos diseñar estrategias que permitan promover la competencia interna y la mayor productividad requerida. Desde luego se requiere una revisión a fondo del Poder Judicial para combatir vicios y corrupción que permita transitar a nuestro país hacia un verdadero Estado de Derecho.