Lebrija realizó en pocos meses un gran trabajo con el Rebaño Sagrado, con una marca de triunfos en el torneo local que lo metió a la liguilla y en cuartos de final en Libertadores. Explica Lebrija su salida de Chivas
Guadalajara, jal.- Rafael Lebrija dijo adiós de manera definitiva a Chivas del Guadalajara y de paso desenmascaró la manera "caprichosa" en que Jorge Vergara conduce al equipo más popular de México.
"Genio y figura, hasta la sepultura", dice el refrán popular, y así lo confirmó una vez más Lebrija, quien lejos de ocultarse ante la política de puertas cerradas impuesta en Chivas desde hace semanas, el ex presidente rojiblanco dio la cara y explicó los porqués de su salida del Guadalajara, la cual se dio de manera intempestiva el lunes.
"Hubo diferentes criterios que tuvimos Jorge (Vergara) y yo en relación a diferentes temas, eso hizo que en un momento dado termináramos con la relación, pero me voy muy agradecido con ellos (los dueños), se hicieron grandes cosas con este equipo", dijo, justificando su despedida.
Reconoció que el conflicto se centró en la diferencia de opiniones con respecto al uso de técnicas como el Feng shui como prioridades, incluso antes que el trabajo futbolístico, además de la reducción de sueldos a los jugadores sin previo aviso.
"Son cosas con las que uno no está de acuerdo, porque tiene su manera de pensar y de ver al futbolista... esas fueron las diferencias que tuvimos con Jorge", indicó.
Confesó que, aunque en un principio de la relación se le dio manga ancha para operar, al final de cuentas fue superado en muchas determinaciones.
"Inicialmente dijo Jorge que yo iba a tomar todas las decisiones y que contaría con el apoyo; hubo decisiones en las cuales definitivamente no pude tomarlas de acuerdo a mi criterio, no digo que tuviera la razón, pero eran diferencias de trabajo... faltó comunicación", enfatizó. "Me conocen cómo soy y yo no doblo las manos ante nadie; respeto a todo mundo, pero que quede muy claro, de eso a que yo doble las manos y me vea en una situación como en la que dice el general: '¿qué horas son?', y el otro le contesta: 'las que usted me diga, mi general'".
Su legado
Fue un buen pastor.
n Dejó bien claro que para nada es servil ante las determinaciones de los dueños.
n "Yo no soy así, yo siempre expongo mi punto de vista y que me convenzan de lo otro", expresó.
n Agradeció al Consejo Consultivo, integrado por Fredy Helfon, Marcos Achar y Jorge García Rulfo, entre otros, por el apoyo brindado. "No todo era Rafael Lebrija; vine a resolver problemas y busqué solucionarlos".