Fiscales franceses iniciaron una investigación sobre acusaciones de que la mujer más rica del país financió secretamente la campaña electoral del presidente Nicolás Sarkozy, dijo ayer un funcionario judicial.
Sarkozy ha negado versiones de que su campaña de 2007 recibió 150 mil euros (188 mil dólares) en fondos secretos de parte de Liliane Bettencourt, de 87 años y heredera del emporio L'Oreal y dijo que los reportes son parte de una campaña para difamarle.
Un creciente escándalo que rodea la fortuna de Bettencourt, incluyendo insinuaciones de una evasión fiscal de gran escala, ha afectado el Gobierno conservador de Sarkozy y se ha acercado en días recientes al propio presidente.
Ayer, la fiscalía en el suburbio parisiense de Nanterre inició una pesquisa preliminar sobre declaraciones de una ex contadora de Bettencourt, Claire Thibout, dijo el funcionario judicial, que habló a condición de no ser identificado.
Thibout le dijo a investigadores que el principal asesor financiero de Bettencourt le dio 150 mil euros en efectivo al tesorero del UMP, el partido de Sarkozy, Eric Woerth, en marzo de 2007, dijo el funcionario. Sarkozy resultó elegido dos meses más tarde.
La esposa de Woerth trabajó hasta hace poco como asesora de inversiones de la heredera de L'Oreal. Woerth es ahora el ministro del Trabajo de Sarkozy y está a cargo de un impopular programa de reformas de pensiones que elevará la edad de jubilación de 60 a 62 años. Los políticos opositores han demandado la renuncia de Woerth por el escándalo.
Sarkozy ha defendido enérgicamente a Woerth. El martes, Sarkozy dijo que las acusaciones eran una "calumnia que busca solamente desprestigiar, sin la menor base en la realidad".