Marilyn MonroeFue la primera celebridad que aceptó desnudarse para la publicación, en 1953.
MÉXICO, DF.- A más de cinco décadas de distancia, Playboy se mantiene como el "Disneyland para adultos" que concibió su creador Hugh Hefner en plena guerra fría; sin embargo, ese imperio sexual y mediático que en su primera edición de 1953 exhibió desnudos de Marilyn Monroe y logró ventas inesperadas de 54 mil ejemplares, vive su desplome económico desde la entrada del sexo en Internet.
Ese imperio, que a pesar de haber vivido cinco décadas de gran bonanza económica, hoy se desmorona, sus ventas nada tienen que ver con los años 70 donde vendía hasta siete millones de ejemplares.
Ni los programas de televisión realizados acerca del dueño del consorcio, ni los videojuegos ni la entrada de productos derivados de la marca Playboy, han podido evitar las pérdidas que se agravan año con año; el ejemplo más claro es su declive inmobiliario, de las decenas de clubes y hoteles que abrió Playboy Enterprices Inc. y que en la actualidad dirige Christine, la hija de Hugh, hoy sólo mantiene el hotel de Las Vegas y por supuesto la Mansión West habitada por el hombre de la bata de seda.
COMPETENCIA A LA VISTA
Sin embargo, el Internet no ha sido el único culpable de la debacle del consorcio, la revista del conejito empezó a tener competencia desde la década de los sesenta con revistas como Hustler, del polémico Larry Flynt, y otras como Penthouse.
La expansión de la revista se vio frenada también por algunas malas inversiones de Hefner. No obstante, la crisis económica también golpeó a la publicación. Hefner puso a la venta su imperio en 2009, pidiendo 300 millones de dólares por él.
Actualmente, Playboy cuenta con 23 ediciones en el mundo, incluida la norteamericana. Hefner también es protagonista de un reality show, estrenado en 2006, donde se muestra el día a día dentro de la mansión de Hefner.
La presencia del conejito también se encuentra en la web, en la página playboytvla.com. ¿Se acerca el fin de Playboy o seguirá ofreciendo páginas de erotismo?
LO ESTUDIAN A FONDO
Una disección profunda, demuestra que la revista del conejito es mucho más que papel y mujeres desnudas en poses eróticas; Playboy consiguió crear un conjunto de espacios que mediante una difusión mediática encarnó la nueva utopía erótica popular a partir de los 50 y fue tan exitosa que a finales de la década de los 70 llegó a tener hasta seis millones de lectores.
Aunque a principios de 2010, el creador de esta Disneyland, publicó su autobiografía ilustrada en seis volúmenes que en conjunto suman 3 mil 500 páginas traducidas a cuatro idiomas, la verdadera disección y radiografía de ese imperio del sexo ha sido hecho por la filósofa española Beatriz Preciado en su libro Pornotopía. Arquitectura y sexualidad en Playboy durante la guerra fría que resultó finalista del Premio Anagrama de Ensayo.
LAS CLAVES DEL ÉXITO La lógica de Playboy consistió desde su primer número en combinar las fotografías de chicas guapas desnudas capturadas por Russ Meyer o Bunny Yeager, con textos, entrevistas y reportajes con destacados personajes de la política, la música y la cultura sobre Andy Warhol, Jack Kerouac, James Baldwin o Franck Lloyd Wright, entre otros, así como amplios trabajos en color sobre arquitectura, decoración de interiores o moda masculina.
Con lo cual, señala Beatriz Preciado "la revista reunía en un mismo medio las prácticas de la lectura de textos e imágenes y la masturbación, haciendo que el deseo sexual se extendiera indiscriminadamente desde el jazz hasta los paneles de fórmica de las mesas de oficina anunciadas en sus páginas. Playboy estaba inventando nuevos modos de producción de sentido y subjetividad que iban a caracterizar la cultura americana de finales del Siglo XX", afirma la autora.
"Y es que Playboy no sólo construía un nuevo consumidor masculino urbano, sino que diseñaba un nuevo tipo de afecto, de deseo y práctica sexual distinto al que dominaba la ética del 'breadwinner', el decente trabajador y buen marido blanco y heterosexual promovido por el discurso gubernamental americano tras la Segunda Guerra Mundial", señala.
Lo que detonó el interés de la investigadora, fue ver a un Hugh Hefner en pijama, bata y zapatillas de descanso hablando sobre la importancia de la arquitectura en el imperio Playboy y hablaba de la necesidad de crear una casa de ensueño para el hombre heterosexual, soltero y moderno, una casa donde todo girara alrededor del dormitorio.
Tienta a 'Jesucristo'
La tentación de Cristo no se da en Semana Santa, se da en Playboy. La revista realizó una portada por demás polémica donde el nazareno se "prende" con la imagen lésbica de dos prostitutas.
La publicación del conejito rindió un homenaje al fallecido Nobel, José Saramago, en una interpretación de "El Evangelio según Jesucristo", texto -entre algunos otros- por el portugués se ganó la furia del Vaticano.
Jesucristo dentro de un burdel, en la calle junto a una prostituta o incluso, "encendido" mientras contempla una escena lésbica, son algunas de las escenas representadas por los protagonistas del reportaje fotográfico de la revista.
El diario español "El Mundo" publicó en su versión web las fotografías de la versión lusa de Playboy, así como las reacciones al interior de la misma, como la de vicepresidenta del Departamento de Relaciones Públicas de Playboy Enterprises, Theresa Hennessy.
Hennessy dijo que "esto es una violación espantosa de nuestras normas, y si lo hubiésemos sabido con anterioridad, no habríamos permitido su publicación".
Lo anterior podría costarle el puesto al editor luso, pues la ejecutiva aseguró que "como consecuencia de esto y otras publicaciones con el editor portugués, estamos en proceso de terminar nuestro acuerdo", sentenció.