Los dos viajes más famosos de la antigüedad clásica fueron los que hicieron Ulises y Eneas.
El primero lo narró Homero en "La Odisea"; el otro lo relató Virgilio en "La Eneida".
Encuentro una diferencia grande entre ambos viajes: Ulises volvía a su hogar; Eneas iba en busca de uno.
Quizá por eso "La Odisea" tiene mayor hondura que "La Eneida". El personaje homérico va de regreso a casa; lo esperan los brazos de la mujer amada. Eneas, en cambio, ha perdido su patria; a donde vaya será un desterrado.
El regreso es siempre mejor que la partida.
Y en la vida, lo mismo que en la muerte, los hombres estamos siempre de regreso.
¡Hasta mañana!...