El Papa potenció a la Iglesia italiana con el anuncio de diez nuevos cardenales y concedió cuatro nuevas “púrpuras” a América, una a Ecuador, otra a Brasil y dos a EU, que serán nombrados oficialmente en el consistorio que ha convocado para el próximo 20 de noviembre.
Tres años después del anterior, Benedicto XVI convocó ayer el tercer consistorio de su pontificado para nombrar 24 nuevos cardenales, de ellos 20 menores de 80 años, que podrán -como establece la normativa vaticana- participar en un eventual cónclave para la elección de un futuro Papa.
Entre los nuevos purpurados electores se encuentran el arzobispo emérito de Quito, Raúl Eduardo Vela Churiboga, de 76 años, y Raymundo Damasceno Assis, arzobispo de Aparecida (Brasil), de 73, los dos únicos latinoamericanos nombrados. También ha sido nombrado el arzobispo español José Manuel Estepa Llaurens, que no podrá participar en un eventual cónclave, al tener 84 años, aunque sí puede ser elegido Pontífice.
De los 24 cardenales, diez son italianos, de ellos ocho menores de 80 años, lo que supone una potenciación de la Iglesia italiana, que se coloca como la primera en número de purpurados, con 49; seguida de Estados Unidos con 18, y España, con 11.
De esos 49 purpurados, 27 pueden participar en un cónclave. Los estadounidenses menores de 80 años son 13 y los españoles cinco.
Además de Italia, en este cónclave ha salido potenciado el continente europeo, ya que de los 24 futuros cardenales 15 son europeos.
El resto son cuatro africanos, dos de Iberoamérica, un asiático y dos estadounidenses.