Estados Unidos expresó hoy su disposición para cooperar 'totalmente' en la investigación de la muerte de 72 migrantes en México a manos del crimen organizado, anunció hoy el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley.
'Cooperaremos totalmente en lo que podamos para apoyar a México mientras investiga estos horrendos crímenes', afirmó.
El vocero puntualizó que el embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, se unió la víspera al presidente mexicano Felipe Calderón y su canciller Patricia Espinosa, en la condena de los hechos.
Crowley señaló que estos asesinatos muestran la manera en que grupos delincuenciales 'secuestran, aterrorizan y matan a civiles inocentes', son peligrosos y tratan de debilitar las instituciones democráticas en México.
Por esa razón, añadió, Estados Unidos continúa los esfuerzos conjuntos con México y otros países en la región para combatir a esos grupos y proteger a sus ciudadanos.
Reiteró que el gobierno estadounidense está listo para proporcionar ayuda en la investigación en caso de que México lo solicite.
Las autoridades estadounidenses están concientes de la amenaza de la violencia de los cárteles y el calor del desierto que enfrentan los migrantes en su ruta a Estados Unidos y que por eso es importante una reforma migratoria, recalcó el vocero del Departamento de Estado.
Los cadáveres de los migrantes encontrados en el norteño estado mexicano de Tamaulipas serían de inmigrantes de Brasil, Ecuador, Honduras, El Salvador y Guatemala.
Por otra parte, La mayor red de agrupaciones de inmigrantes en Estados Unidos consideró hoy que estos asesinatos muestran el grado de 'salvajismo' que puede alcanzar el crimen organizado, al pedir castigo para los responsables.
'La masacre cometida contra nuestros hermanos y hermanas en el estado de Tamaulipas muestra el nivel de salvajismo que las organizaciones criminales son capaces de ejercer contra seres humanos', apuntó la Alianza Nacional de Comunidades de Latinoamérica y el Caribe (NALACC) .
La presidenta de la NALACC, Angela Sambrano, opinó que el asesinato de 58 hombres y 14 mujeres representa la mayor escalada de la ola de violencia que vive México hasta ahora.
Oscar Chacón, director ejecutivo de la NALACC, pidió una enérgica respuesta para que los hechos no queden impunes. Lo menos que esperamos, dijo, 'es una profunda investigación y la plena colaboración con el resto de los gobiernos de Latinoamérica y Estados Unidos'.