La generosidad del humor del mexicano elimina el ropaje innecesario de las palabras rimbombantes, que además de hacerlo incomprensible le quita eficacia, mas bien hace uso de un lenguaje coloquial; para ejemplificar lo anterior nos sirve "el sucedido" que le ocurrió al poeta Joaquín Arcadio Pagaza -quien tiempo después de haber pasado esta anécdota sería nombrado Obispo en esa preciosa tierra de músicos, poetas y mujeres bellas llamada Veracruz-, clérigo que debido a sus estudios y buena calidad académica, era muy dado a manejar términos rebuscados.
Cierto día acompañó al arzobispo Sánchez de la Barquera a la celebración de un oficio religioso, una vez concluido éste, al salir de la iglesia una multitud de fieles afectuosamente se arremolinó junto a ellos, para saludarlos y llenarlos de afecto y amistad, tal situación ocasionó que recibieran codazos, empujones y aventones; una vez liberados del tumulto, el vate Pagaza expresó al arzobispo:
--La turba incivil y borrascosa ha tenido el desacato de oprimir a vuestra señoría distinguida e ilustrísima.
--Sí, hijo -dijo el arzobispo Sánchez de la Barquera lleno de humildad- ¡me han apachurrado!
Bueno, pues una muestra -entre tantas- del humor religioso, lo podemos encontrar en un correo que circula en la red sobre anuncios parroquiales, llenos de ingenuidad, inocencia y buena voluntad en donde queda clara la importancia que tiene el buen uso del castellano en la correcta redacción de las ideas, a efecto de no enviar un mensaje equivocado.
"Para los que tienen hijos y no lo saben, tenemos en la parroquia una zona arreglada para niños.
El próximo jueves, a las cinco de la tarde, se reunirá el grupo de las mamás. Cuantas señoras deseen entrar a formar parte de las mamás, por favor, se dirijan al párroco en su despacho.
El grupo de recuperación de la confianza en sí mismos se reúne el jueves por la tarde, a las ocho. Por favor, para entrar usen la puerta trasera.
El viernes, a las siete, los niños del Oratorio representarán la obra Hamlet de Shakespeare, en el salón de la iglesia. Se invita a toda la comunidad a tomar parte en esta tragedia.
Estimadas señoras; ¡no se olviden de la venta de beneficencia! Es una buena ocasión para liberarse de aquellas cosas inútiles que estorban en casa. Traigan a sus maridos.
Recuerden en la oración a todos aquellos que están cansados y desesperados de nuestra parroquia.
El torneo de básquet entre las parroquias continúa con el partido del próximo miércoles por la tarde. Acompáñenos a derrotar a Cristo Rey!
El precio para participar en el cursillo sobre 'oración y ayuno' incluye también las comidas.
Por favor, pongan sus limosnas en el sobre, junto con el nombre de los difuntos que deseen que recordemos.
El próximo martes por la noche habrá cena a base de frijoles en el salón parroquial. A continuación tendrá lugar un gran concierto.
Recuerden que el jueves empieza la catequesis para niños y niñas... de ambos sexos.
El mes de noviembre terminará con un responso cantado por todos los difuntos de la parroquia."
Por otra parte, sobre los anfitriones del Vaticano, hay dos papas que cautivan mis sentidos: Juan Pablo II -por su liderazgo y su excepcional calidad humana- y Juan XXIII, "El Papa Bueno" -por su disposición al buen sentido del humor llena de un ingenio y un genio único de un hombre de origen campesino. De él se cuenta que estando en la quinta de descanso veraniega en Castengaldolfo, deseaba se le construyera una casa. El arquitecto del Vaticano puso a su disposición los planos de una nueva villa. Al día siguiente, su Santidad le repuso los planos junto a una nota de propia mano en latín, que decía: Non sumus angeli, que traducido al español quiere decir: "No somos ángeles".
El arquitecto del Vaticano no alcanzaba a entender y mucho menos a descifrar el mensaje, hasta que se dio cuenta de que había omitido poner un baño en el proyecto del departamento.