Buena vista. Aspecto de uno de los balcones de los hoteles cercanos al Zócalo.
El furor del Bicentenario bien merece -para algunos- desembolsar hasta 30 mil pesos por persona. Mientras unos mexicanos afirman que el país no tiene nada que celebrar, otros reservaron desde principios de año una habitación en los tradicionales hoteles que circundan al Zócalo capitalino y que ofrecen, desde sus terrazas, vistas privilegiadas hacia el Palacio Nacional.
"La fiesta de este hotel ni siquiera necesita publicidad", afirma orgulloso el gerente de Relaciones Públicas del Gran Hotel de la Ciudad de México, Javier Castillo. "Si algún inmueble puede llamarse 'el hotel del bicentenario' es éste", presume con razón, pues el edificio se erigió en 1898 como un centro comercial afrancesado, al gusto de Porfirio Díaz.
De estilo Art Deco, el hotel presume en una enorme cúpula un colorido vitral, que es el segundo más grande de América Latina. Además, en este lugar se instalaron dos de los primeros elevadores que hubo en el país, y que aún funcionan.
Las reservaciones para las fiestas patrias se abren desde enero y poco a poco se van llenando; sin embargo, este año, para mediados de junio ya estaban casi a tope. El paquete estrella: cuatro días y tres noches en una habitación con vista al Zócalo, acceso a un coctel el día 14 para 'calentar motores' y la cena de gala en la terraza. Usualmente, la casa cobra 20 mil pesos por persona, pero este año el precio subió a 30 mil.
El edificio tiene una ubicación privilegiada. Al estar en la confluencia de la Plaza de la Constitución y la Avenida 16 de septiembre, desde sus ventanas y terraza se tiene un panorama completo de la Catedral Metropolitana, el Palacio Nacional, y el antiguo edificio del Ayuntamiento. Hoy sede del Gobierno del DF y vestido de luces para la ocasión.
En la esquina contraria -Plaza de la Constitución y Avenida Madero- el Hotel Majestic presenta un panorama similar. Apenas se ofertaron las habitaciones para estas fiestas en julio pasado y las reservaciones no se hicieron esperar. Por una habitación doble, cena de cuatro tiempos, bebidas alcohólicas, baile y el desayuno buffet para quien sobreviva a la fiesta del 15 de septiembre, se pagaron hasta 33 mil pesos por persona, aunque en este recinto, a diferencia del Gran Hotel, todos los huéspedes tendrán acceso al gran balcón.
Desde esta esquina, también se tiene un panorama perfecto del balcón presidencial y por tanto, del show de luces, la pirotecnia y los demás espectáculos.
HUÉSPEDES DE LUJO Si para esta hora alguien llegase a tener un sentimiento patriótico que le "afloje" la cartera, más vale que no pierda el tiempo, pues todo está abarrotado. Su única esperanza será encontrar un lugar para la cena de gala que ofrecerá el Gran Hotel en su lujoso vestíbulo, donde hace cien años paseaba Don Porfirio Díaz. Eso, si el presupuesto le alcanza para pagar cinco mil pesos por comensal. La demanda por un lugar de éstos ha sido tal, que el hotel contrató a la empresa Ticketmaster, filial de la empresa de espectáculos Ocesa, para comercializar la gala.
Si bien, año con año en ambos hoteles la mayoría de los huéspedes que llegan para las fiestas patrias son nacionales, este año se espera nutridos contingentes de extranjeros. Entre los países de origen está Francia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos.
"Sobre todo, son delegaciones extranjeras que han sido invitados por el Presidente al 'Grito' y que tras la ceremonia vendrán aquí", explica Javier Castillo, aunque la mayoría sigue siendo mexicana.
"Año con año recibimos a familias de abolengo. Descendientes de constitucionalistas y de personajes que tuvieron algún papel en la historia de México. Igualmente, a algunos empresarios., cuenta el gerente de Relaciones Públicas, sin embargo, se niega a ofrecer apellidos.
Otro de los hoteles que circundan al Zócalo es el Holiday Inn Cortés. Situado en Plaza de la Constitución y Cinco de Mayo, no ofreció detalles de su fiesta, pues, trasciende entre las fuentes, que todas las habitaciones fueron reservadas por uno de los organizadores de los festejos del Bicentenario, el director australiano Ric Brich.
Con las previsiones de tener un Zócalo lleno y los hoteles a tope, septiembre ha sido, paradójicamente el mes en que los hoteleros han hecho su agosto.
Los 'mochileros' también festejan
Atrás de la Catedral Metropolitana, en la Calle Repúbica de Guatemala, un edificio histórico aleja al 'Hostal Catedral', parte de una red de alojamientos conocidos como 'bed and breakfast' (cama y desayuno) que ofrece hospedaje a precios muy bajos y recurridos por la juventud que viaja 'de mochilazo'.
Viajar a México con presupuesto limitado no significa abstenerse de festejar el Bicentenario. En este albergue las habitaciones para el 14, 15 y 16 de septiembre se reservaron desde marzo. Las opciones: un dormitorio compartido con seis camas, baño común y desayuno continental que comúnmente se ofrece en 169 pesos por noche. Por la ocasión, el precio se elevó a 186 pesos y prometen un desayuno típico mexicano.
Otra opción fue acceder a una habitación privada, que, al ser de las menos recurridas, no varió su precio. Los turistas, en su mayoría extranjeros, pagaron 520 pesos por noche en ocupación doble. Todos tendrán acceso a una cena buffet que se celebrará en la terraza, donde si bien la vista no es privilegiada, se alcanzará a ver un poco del espectáculo. O bien, siempre está la opción de caminar algunos pasos.
Casa llena
⇒ 700 huéspedes espera el Gran Hotel de la Ciudad de México.
⇒ 150 personas trabajarán ese día.
⇒ 172 huéspedes espera el 'Hostal Catedral'.
⇒ 20 trabajadores atenderán a los turistas.