Ciudades, condados, agrupaciones laborales, empresariales y religiosas presentaron una demanda ante una Corte federal de Estados Unidos para bloquear la Ley SB 1070 aprobada en Arizona.
La querella colectiva, que es encabezada por el condado de Santa Clara, California, pide que la Ley sea considerada anticonstitucional.
La Ley SB 1070, que esconsiderada una iniciativa antiinmigrante, permite a autoridades policiales detener a cualquier persona bajo sospecha de carecer de documentos migratorios válidos.
Los denunciantes indicaron que la medida los hace sujetos de acoso y hostigamiento o ser sujetos a arresto por una disposición inválida.
Al condado de Santa Clara se le sumaron los de Monterey, Los Ángeles y ciudades de Baltimore, Berkeley, Los Ángeles, Minneapolis, New Haven, Palo Alto, Portland, Oregon, Saint Paul, San Francisco, San José y Seattle. Asimismo se unieron el Concilio Nacional La Raza, La Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos, la Asociación Barra de Abogados Hispanos y la Barra Nacional Hispana.
La demanda exige una orden de restricción para que la medida no entre en vigor el 29 de julio mientras la Corte considera su constitucionalidad.
"La Ley de Arizona es un asalto directo a los derechos civiles de la gente y aumentará el temor al perfil racial en comunidades a nivel nacional", expresó el supervisor del Condado de Santa Clara, George Shirakawa.
"Trabajamos en nuestras comunidades para evitar que las corporaciones policiales y alguaciles apoyen a agentes de migración, porque la seguridad pública depende de todos los residentes", enfatizó.
"La Ley de Arizona sólo pretende asumir la función que le corresponde al Gobierno Federal y las autoridades policiales, así como los alguaciles deben entender que su prioridad número uno es proteger a nuestras comunidades", subrayaron.
La demanda fue presentada contra fiscales del condado de Arizona así como alguaciles, que serán los primeros en aplicar la mencionada Ley.
Hacen vigilia por muertes en frontera
Una vigilia en memoria de los dos mexicanos asesinados recientemente por agentes estadounidenses en la frontera con México fue realizada ayer en Los Ángeles por organizaciones y activistas.
En demanda de justicia, los asistentes a la Placita Olvera exigieron acción inmediata que incluya una sanción ejemplar por lo que dijeron han sido crímenes que no pueden quedar impunes.
Anastasio Hernández murió a manos de agentes de la Patrulla Fronteriza en la garita de San Ysidro tras recibir descargas eléctricas, mientras que Sergio Hernández recibió un disparo por un agente en Ciudad Juárez.
Con oraciones, veladoras y cruces, los asistentes hicieron extensivo el homenaje a miles de personas que han muerto en la frontera desde octubre de 1994, cuando se inició la Operación Guardián.
La vigilia fue denominada "Amor no tiene fronteras" y de igual forma llamó a una reforma migratoria amplia, justa y humana que termine con estos incidentes de muertes de inocentes.