De manera recurrente, influyentes líderes de opinión condicionan al país en relación a la adopción y apertura de algunas de las tecnologías más polémicas de la ingeniería genética. So pretexto del supuesto rezago tecnológico que representa para México el no adoptarlas, promueven abiertamente el uso de semillas transgénicas sin considerar los riesgos que significan tanto para la salud pública como para los agroecosistemas incidentes.
Se parte de una premisa falsa y limitada a un paradigma desgastado, que considera que la adopción de dichas tecnologías es la base para avanzar en la dirección del progreso, la productividad y la generación de riqueza e innovación. El enfoque reducido es una característica de esta forma de querer hacer las cosas. Es un paradigma que durante un periodo ha ofrecido modelos de problemas y soluciones, que en la actualidad se ha convertido en un verdadero círculo vicioso. De hecho, un sinnúmero de problemas locales y globales que actualmente enfrenta la sociedad son simple y llanamente insolubles a dicha forma de enfocar las soluciones, para no ir tan lejos, uno de estos problemas es la fase de calentamiento en la que se encuentra nuestro planeta provocada por la emisión desbordada de gases de efecto de invernadero, como el dióxido de carbono y metano, que a la vez está ocasionando cambios climáticos a nivel regional y del planeta.
Es un problema que de no enfrentarse ahora mismo, ocasionará crisis económicas en el mundo entero. El consejero científico Jean Jouzel, director de Investigaciones en la Comisaría para la Energía Atómica, director del instituto Pierre Simon Lapalace y vicepresidente del Grupo Científico del IPCC (Panel intergubernamental de Cambio Climático) describe los efectos del mencionado problema de la siguiente manera: "El calentamiento climático provocará que ciertas regiones se vuelvan inhabitables en virtud de los ascensos del nivel del mar, de las sequías y de los incendios, y por el contrario, de las tempestades y las inundaciones. Además poblaciones enteras tendrán dificultad para acceder a los recursos básicos y se desarrollarán nuevas epidemias. Por último, la desaparición del 40% de las especies vivas puede causar consecuencias dramáticas en la agricultura y la pesca".
Economistas expertos coinciden en afirmar que la inversión en tecnologías que se apliquen a los programas de reducción de emisiones de gases de invernadero y a la mitigación de los impactos del cambio climático, podría ser manejable si se hiciera a tiempo, de lo contrario, comenta Nicholas Stern, antiguo director economista del Banco Mundial, la inversión sería colosal, según él, el costo del calentamiento global alcanzaría la suma gigantesca de 500,000 millones de euros.
Para México el uso de energías renovables constituye un área de oportunidad que debe desarrollarse, particularmente la energía solar que la tenemos en abundancia y que lo incorporaría al movimiento del grupo de países que decidieron forjarse un futuro con capacidades desarrolladas en base a tecnologías modernas encaminadas a la adaptación a los cambios del clima que ya nos alcanzaron.
Esto significa estar a la vanguardia, dejar el rezago que representa la escasa cultura para planear en base a la información disponible.