Los vuelos en los aeropuertos de Irlanda, Esocia y Reino Unido se reanudaron hoy gracias a que los niveles de cenizas por el volcán Eyjafjoll, en Islandia, en la atmósfera se estabilizaron, informó la Autoridad de Aviación irlandesa.
Las restricciones de vuelo impuestas la víspera en los aeropuertos de Dublín, Waterford, Cork, Donegal y Sligo se levantaron esta mañana después que la nube de ceniza del volcán se dirigió hacia el oeste del Océano Atlántico, aunque habrá retrasos en algunos vuelos.
'Esperamos que las operaciones se normalicen en todos los aeropuertos para el resto de hoy', dijo la Autoridad de Aviación irlandesa, citada por el diario Irish Times.
En un comunicado, la Autoridad de Aviación irlandesa señaló que el espacio aéreo nacional permanecerá abierto durante toda la jornada, a la espera de nueva información del Centro de Avisos de Ceniza Volcánica de Reino Unido y Eurocontrol.
Poco después, las autoridades aeroportuarias irlandesas precisaron que también se reanudaron de forma paulatina los vuelos en los aeropuertos de Knock, Galway, Shannon y Kerry.
Además, los vuelos desde los aeropuertos de Belfast International, la ciudad de Belfast y Derry se reanudaron más tarde, mientras las actividades en las terminales aéreas británicas y en Escocia volvieron también a la normalidad.
El aeropuerto de Glasgow, en Escocia, reabrió este jueves sus operaciones, en tanto que la tarde del miércoles inició sus actividades con normalidad el aeropuerto de Edimburgo.
Debido a que habrán algunas cancelaciones, las aerolíneas aconsejaron a los pasajeros ponerse en contacto con ellas para determinar la fecha y hora para sus nuevos viajes.
Las autoridades irlandesas decidieron cerrar la víspera el espacio aéreo debido a que los niveles de ceniza volcánicas en la atmósfera representaban un riesgo para los aviones.
Este fue el segundo cierre del espacio aéreo irlandés desde que las restricciones en Europa fueron levantadas en abril pasado, tras seis días de suspensión que dieron lugar a la cancelación de 100 mil vuelos internacionales, afectando a unos 10 millones de pasajeros.