Protestas. Un activista porta una pancarta alusiva a la 16 Conferencia de las Partes de la COP16, en Cancún, Quintana Roo.
Ante delegados de 194 naciones, ministros y secretarios de medio ambiente y cancilleres, el presidente Felipe Calderón advirtió que sería una tragedia no llegar a acuerdos en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP16) y propuso una estrategia de comunicación para convencer a la sociedad del problema y sumarla a la causa.
Al inaugurar ayer los trabajos de la convención el mandatario dijo que "sería una tragedia que nuestra incapacidad de ver más allá de los intereses personales, incluso nacionales, nos hiciera fallar a la hora de enfrentar este reto".
Por la noche, en el encuentro de Líderes en Acción sobre el cambio climático, admitió que si bien la COP16 no será el momento de la creación, tampoco será el parto de los montes.
"Detener el cambio climático es un verdadero reto y hay solo un poder capaz de enfrentarlo, el poder de la humanidad. 200 líderes, mil científicos, podrán llegar a un acuerdo, pero al final sólo siete mil millones de seres humanos, que ya somos, poseen la fuerza para hacer el cambio", alertó Calderón.
De antemano no hay expectativas para lograr acuerdos de fondo que sustituyan al Protocolo de Kioto, sólo el principio de mecanismos para afrontar el calentamiento global, sobre todo ante la resistencia histórica entre China y Estados Unidos.
En este sentido, Jonathan Pershing, jefe la delegación de EU, dijo que el gobierno de su país está dispuesto a llegar a acuerdos con China para emprender acciones comunes contra el cambio climático y lograr un paquete de acciones equilibrado en Cancún.
En tanto, miembros de diversas asociaciones se manifestaron frente al Cancún Messe, una de las tres sedes oficiales de la COP16. Señalaron que el propósito de esa expresión tiene por objeto que los gobiernos del mundo vean que hay otras opciones más amigables para el medio ambiente.