De todas. Ninguna especie de serpiente domina en número de mordidas; existe amplia variedad de ellas.
Las mordeduras de víbora se polarizan en las comunidades rurales; a la semana epidemiológica 25 se han registrado 11.
LEJOS DE LA CIUDAD
Hombres del campo en su mayoría son los atendidos por mordeduras de víbora; hasta la primera semana de julio se han atendido 11 en las instituciones del sector salud. Cinco corresponden a personas de entre 25 y 44 años, según datos otorgados por Patricia Herrera Gutiérrez, directora general de los Servicios de Salud de Durango (SSD).
Pero la mayor parte se acentúa en hombres a partir de los 20 años, quienes desarrollan alguna actividad en el campo, o bien, las características de la región propician la cría del animal.
Los SSD destacaron que no se han registrado defunciones en gran medida gracias a la atención oportuna y a que no todas las especies son venenosas.
Todos los hospitales cuentan con el personal capacitado para la atención de mordeduras y tienen en existencia suficiente el suero.
Los ataques de víbora se registran todo el año pero influye que por la lluvia prolifere la hierba y los habitantes no se percaten de su peligrosa presencia.