El ministro José Ramón Cossío Díaz aseguró que a él no le llamó nadie.
Luego de que el obispo de Mexicali, José Isidro Guerrero, declarara que fue una llamada de Benedicto XVI la que determinó el voto de la Corte a favor de proteger la vida desde la concepción, el ministro José Ramón Cossío Díaz aseguró que a él no le llamó nadie.
"Fue un litigio muy respetuoso, no sentí presiones de ninguna parte, hay unas audiencias que se dan a las partes fueron de ambas posiciones, llevaron argumentos, pero en fin, todo muy transparente, lo que vieron es lo que hay en este caso", mencionó en entrevista radiofónica.
Este jueves, el obispo de Mexicali mencionó que "casi perdíamos ayer (miércoles) pero una llamada del Papa, no sé a quién, no me pregunten, cambió todo". Tanto presidencia de la República como la misma Suprema Corte a través de su vocero negaron la versión. Lo mismo hizo el Vaticano.
Cossío Díaz aclaró que "aquí lo que estaba impugnando era un precepto de la constitución de Baja California y uno de San Luis Potosí, entonces por ser normas generales se requerían los ocho votos para poder expulsar estas normas".
Agregó que "consecuentemente la ley dice que se desestima la acción de inconstitucionalidad, quiere decir que no hay un pronunciamiento final por parte de la Suprema Corte".