Durante 35 años, Arnold Schwarzenegger trabajó su imagen pública con la minuciosidad de un orfebre, de fisicoculturista austriaco a astro internacional del cine de acción, y de ahí a político republicano estadounidense y hombre de valores familiares.
Ahora, tras la separación de María Shriver y la revelación de que tuvo un hijo con una empleada doméstica, ¿Qué hará Schwarzenegger? ¿Tiene futuro en la política o en el cine? ¿Cómo rehace su imagen?
"Su mayor problema como estrella del cine de acción no tiene nada que ver con el adulterio. Tiene que ver con los 63 años de edad y la decadencia física, salvo que piensen filmar Terminator 6: La jubilación'', dijo David Leibowitz, un asesor de relaciones públicas y comunicación en tiempos de crisis.
"Ese hijo del adulterio es casi el menor de sus problemas", agregó el especialista.
'MINITA DE ORO'
Durante décadas, Schwarzenegger fue la mayor garantía taquillera, con sus enormes músculos y sus ingeniosos retruécanos.
La serie Terminator ha recaudado más de mil millones de dólares en el mundo, principalmente fuera de Estados Unidos.
"Para mí, nunca ha sido un verdadero astro del cine de acción, más bien una parodia de sí mismo", dijo el crítico de cine turco Alí Arikan.
"Tenía esa chispa en el ojo, incluso en sus viejas películas como Conan el Bárbaro. Cuando trataba de ser más serio, como en la pomposa End of Days, de 1999, era un chiste. ¿Qué podría ser más gracioso que ver a Arnie tratando de 'actuar'? Siempre ha sido una especie de payaso chiflado: astuto, inteligentísimo en cuanto a su carrera, pero payaso al fin".
DIVERSIFICA
En su país adoptivo, en el ocaso de su gloria cinematográfica, Schwarzenegger recreó su imagen y se convirtió en el insólito gobernador de California en una elección especial en 2003.
Tener a una heredera Kennedy a su lado sin duda era una ventaja, a pesar tanto de las tendencias políticas distintas de la pareja como de las denuncias de que Schwarzenegger toqueteaba a las mujeres. Como dijo el ex alcalde de San Francisco, Willie Brown, "María ha beneficiado a Arnold mucho más que Arnold a María".
La imagen que dejó al final de su periodo como gobernador en 2010 fue que no cumplió su mandato de sanear el presupuesto, y su nivel de aprobación cayó al 25%.
Según el crítico turco Arikan, "los mercados internacionales (de cine) dependen de las estrellas y se aferran a ellas. (Schwarzenegger) podría sacar una película de acción cada pocos años y esperar cifras equivalentes a las de los últimos años de su carrera, como las de The 6th Day o Eraser. Pero no volvería a alcanzar las cumbres de Terminator 2 o Mentiras Verdaderas".