La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) abrió una queja por la agresión en contra tres reporteros enviados a cubrir la Cumbre de Procuradores en Veracruz.
Tras conocer que elementos de la Agencia Veracruzana de Investigaciones (AVI) golpearon a comunicadores, el organismo local se puso en contacto con autoridades de aquella entidad para pedir que se resguardara la integridad de los comunicadores, quienes viajaron de la ciudad de México hacia aquel estado.
A través de su Coordinación de Relatarías, el organismo de la ciudad de México de inmediato brindó su apoyo a los representantes de los medios de información.
Los periodistas narraron que acudieron a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo), donde recababan información sobre los 49 cadáveres que fueron arrojados en una arteria principal de Boca del Río, donde hablaron con familiares de los occisos.
Según los propios reportes de los afectados, realizaban el registro gráfico de las condiciones insalubres en las que opera el Servicio Forense Veracruzano, ante las quejas de los familiares, quienes acababan de declararles que los cuerpos estaban en el patio, en pleno sol y no en planchas y refrigeradores, a pesar de que ya habían entrado en estado de descomposición.
Cinco elementos de la AVI salieron del Semefo a agredirlos, los encañonaron con armas largas, golpearon y les exigieron que entregaran sus cámaras, grabadoras e incluso sus teléfonos celulares.
A golpes y empujones fueron obligados a ingresar a una de las oficinas del Servicio Forense, y con amenazas de llevarlos "a otro sitio", los hicieron borrar las pruebas de las condiciones en las que opera el instituto de medicina forense.
Los enviados denunciaron que mientras recababan la información fueron golpeados y empujados con armas largas para obligarlos a entregar el material y equipo de trabajo.