La Fiscalía General del Estado determinó que quien se dijo el héroe en el doble homicidio de Torreón Jardín resultó ser el presunto responsable.
Con base en la investigación que realizó la agencia del Ministerio Público, Julio César Hernández Morales de 23 años de edad, tuvo como móvil el cobro que le hizo su patrona Ana María de 4 mil pesos de un préstamo por 15 pesos que le hicieron.
Hoy, la Fiscalía solicitó al juez cuarto de primera instancia del ramo penal una orden de arraigo por 40 días, contra Julio César Hernández Morales, empleado de confianza de la familia Campos Almochantaf, desde hace cuatro años, por su presunta responsabilidad en el homicidio de la propietaria de la vivienda y la empleada doméstica.
Las víctimas, Ana María Almochantaf Ochoa, de 45 años y la trabajadora doméstica, Alejandrina Escobedo Lara, de 42, murieron según la necropsia, al ser degolladas con un cuchillo; ya sin vida, Julio César les roció un solvente para terminar prendiéndoles fuego.
Asimismo, las autoridades estatales explicaron que fue en base a las declaraciones realizadas por Alberto González Canales, de 55 años, contratista y su empleado, Felipe Jesús Ramos Toka, que se determinó que Julio Ignacio había sido baleado por Hernández Morales, con intención de matarlo, para así, hacerlo pasar como el responsable de la muerte de la patrona y la empleada.
Julio César terminó por confesar el doble crimen, por lo que las autoridades están solicitando un arraigo en tanto reúnen las pruebas en su contra para pedir el ejercicio de la acción penal.
La Fiscalía del estado responsabiliza al empleado de una residencia de privar de la vida a su empleadora y a otra trabajadora doméstica. (El Siglo de Torreón)