El alcalde Amazonino Mendes, de la ciudad amazónica de Manaus, fue acusado el martes ante la justicia luego de que le dijo a una mujer que "muera" por estar radicada en una área que enfrenta riesgo de inundación.
El izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL) consideró que la actitud de Mendes configura el delito de prejuicio y discriminación contra una migrante, por cuanto la mujer en cuestión procedía del estado vecino de Pará, en el norte de Brasil.
La senadora Marinor Britto, líder del PSOL y también originaria de Pará, fue quien planteó la denuncia contra el alcalde ante la Procuraduría General de la República (fiscalía).
Mendes apareció en varios noticiarios de televisión y la portada de los principales diarios del país por la discusión con la vecina de la comunidad popular de Santa Marta, en la capital del estado de Amazonas, a donde el alcalde llegó el lunes por un deslizamiento de tierra que mató a una mujer y dos niños.
La vecina, no identificada, se acercó al alcalde a preguntarle qué podía hacer la comunidad para apoyar los programas del gobierno contra esos percances, a lo que el funcionario respondió "no haciendo casas donde no deben".
La mujer argumentó que "nosotros estamos aquí porque no tenemos condición de tener una vivienda digna". El alcalde irritado replicó "mi hija, entonces muera, muera".
El funcionario preguntó luego el origen de la mujer, quien dijo ser del estado vecino de Pará, a lo que Mendes contestó "entonces eso lo explica".
Según la senadora Britto, la actitud del alcalde "refuerza el prejuicio de la sociedad en relación con los migrantes, especialmente las personas originarias del estado de Pará, colocándolas en una situación de inferioridad frente a los demás brasileños".
La ley brasileña establece una pena de dos a cinco años de cárcel por los delitos de prejuicio y discriminación por causa de raza, etnia y procedencia.