Salida. Con el servicio de trenes reducido, pasajeros en una estación de Tokio esperan una oportunidad para salir de la ciudad.
TOKIO, JAPÓN.- La preocupación de ser alcanzados por la ola radioactiva que emana de una planta de energía nuclear al norte de Tokio se convirtió en pánico ayer, cuando miles de habitantes de la capital japonesa recibieron la noticia de que la fuga de radiación podría alcanzarlos.
Los residentes de Tokio se volcaron sobre las tiendas para juntar víveres y agua y los anaqueles en los supermercados ya lucen vacíos.
Otros abarrotaron los trenes rumbo al sur del país para alejarse del peligro de la central nuclear de Fukushima, al norte, dañada por el terremoto y el tsunami del viernes pasado.
Salir del país por avión se ha vuelto imposible ante la reducción de vuelos.
Los últimos 50 trabajadores que intentaban contener la fuga de radiación tras cuatro explosiones, abandonaron ayer la planta debido a un repunte peligroso en emanaciones radioactivas. Ayer, otro incendio complicó más las labores de control de fugas.
Los niveles de radiación en Tokio se reportaban como 20 veces mayor a lo recomendado.
Aunque autoridades informaron luego que los niveles de radiación empezaron a bajar, algunos habitantes de Tokio se mostraron escépticos ante el Gobierno japonés.
"Creo que algo muy grave va a ocurrir y el Gobierno nos miente", dijo una joven.
La ciudad de más de 20 millones de habitantes, una de las más grandes del mundo, sufre escasez de alimentos y apagones que han colapsado el transporte, así como servicios bancarios, la telefonía y la Internet, parte esencial de la vida de los japoneses.
El lagunero Raúl Urteaga, ministro de Asuntos Comerciales de la Embajada de México, contó a El Siglo de Torreón que mientras Tokio es una de las ciudades con mejores servicios del mundo, "todo el equipamiento funciona a menos del 50 por ciento y se anticipa que esta situación empeore por los cortes de energía eléctrica".
Sufren bolsas
La alerta nuclear en Japón arrastró a las principales bolsas de valores del mundo, incluyendo la mexicana, en tanto, especialistas buscan medir el impacto de la emergencia en el país asiático.
Mientras inversionistas se alejan de acciones y buscan refugio en bonos de deuda, las bolsas en Japón, Estados Unidos, Francia, Italia, Alemania, Inglaterra, España, Brasil, Argentina, entre otros, se derrumbaron.
En México, la Bolsa cayó 0.53 por ciento.