Preparan misión. Un caza francés Mirage 2000 listo para partir en dirección a Libia. Preparan misión. Soldados españoles inspeccionando un F-18, en la pista de despegue de la base de Decimomannu.
La fuerza internacional continuó ayer con sus ataques aéreos sobre Libia a fin de ampliar una zona de exclusión aérea aprobada por la ONU luego de repeler a las tropas del gobierno de las cercanías del bastión rebelde de Bengasi, dijo el comandante estadounidense en la región.
La coalición extranjera trataba de extender la zona de veda de vuelos hacia el sur y hacia el oeste, en dirección a la capital Trípoli, dijo el general Carter Ham, jefe del Comando de Estados Unidos en Africa.
"Con las crecientes capacidades de la coalición, pronostico que la zona de exclusión aérea se extenderá pronto a Brega, Misrata y después a Trípoli", dijo el oficial a reporteros en una videoconferencia con el Pentágono realizada desde su puesto de mando en Alemania.
La zona cubrirá "unos 1,000 kilómetros, así que es un área bastante grande", dijo.
En la conferencia de prensa efectuada ayer al mediodía, Ham dijo que en las últimas 24 horas, Estados Unidos y Gran Bretaña lanzaron 12 ataques con misiles Tomahawk a instalaciones de comando del régimen y de lanzamiento de misiles, así como contra un sitio de defensa aérea que ya había sido atacado.
El fin de semana hubo intensos ataques aéreos con el fin de evitar que las fuerzas de Moamar Gadafi mataran a civiles que piden su dimisión.
"Los ataques por aire han tenido éxito en impedir que las fuerzas terrestres del régimen avanzaran hacia Bengasi, y ahora vemos a fuerzas terrestres moviéndose hacia el sur lejos de Bengasi", dijo Ham.
"Gracias a varios reportes, sabemos que las fuerzas terrestres del régimen que estaban en las cercanías de Bengasi poseen ahora poca voluntad o capacidad para reanudar sus operaciones ofensivas".
Ham dijo que tiene pocas pistas sobre el paradero de Gadafi, y que localizarlo o atacarlo no es una misión de las fuerzas armadas de la coalición. No obstante, agregó que la posibilidad de que Gadafi use vicarios para lanzar un ataque terrorista contra Estados Unidos o Europa es "una inquietud muy, muy legítima".
Agregó que Estados Unidos ya tiene un papel más pequeño en la misión. Si bien alrededor de la mitad de las cerca de 60 misiones aéreas que se hicieron el domingo las llevaron a cabo pilotos estadounidenses, la mayoría de las incursiones del lunes las efectuaron pilotos de otros países, afirmó.
Ayer, el presidente estadounidense Barack Obama dijo que su país está a favor de que Moamar Gadafi abandone el poder en Libia, pero que la operación militar internacional en la nación africana se limita a establecer una zona de exclusión aérea y a proteger a los civiles de las fuerzas leales al líder libio.
Obama dijo que Estados Unidos transferiría el liderazgo de la intervención militar a otros participantes en "cuestión de días", pero no dio más detalles.
"La rapidez con que esta transferencia ocurra será determinada por la recomendación de nuestros comandantes de que la primera fase de esta misión ha sido completada", dijo.
NO HAY MANDO INTEGRADO Sin embargo dentro de todo este operativo, ayer en París se señaló que la coalición internacional aliada avanzó en su objetivo de proteger a la población libia sin que en el tercer día de su intervención haya todavía un mando integrado de las respectivas fuerzas armadas, según dijeron fuentes francesas.
El portavoz adjunto del Ministerio de Defensa, Philippe Pontiès, reconoció que, aunque "la coordinación es un asunto extremadamente complejo" y esa integración facilitaría los intercambios entre las distintas naciones participantes, hasta ahora funciona y se ha cumplido el objetivo de disminuir la presión contra los civiles.
En una rueda de prensa para ofrecer un parte sobre el estado de las operaciones, el portavoz del Estado Mayor francés, Thierry Burkhard, apuntó que desde el principio la coordinación está en manos estadounidenses, que "optimiza" las capacidades de cada uno y distribuye la zona y el tiempo de actuación.
UN 'AMANECER COSTOSO'
El primer día de ataques de Estados Unidos contra Libia, como parte de un esfuerzo internacional para crear una zona de exclusión aérea, costó más de 100 millones de dólares, y su parte del operativo podría superar los mil millones de dólares, dijo ayer la revista National Journal.
Los ataques de la coalición internacional por mar y aire, en el marco de la operación "El Amanecer de la Odisea", comenzaron con el bombardeo por parte de aviones franceses, y Estados Unidos se sumó luego. El presidente de Bolivia, Evo Morales, se unió al rechazo de algunos presidente sudamericanos y , acusó a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (Usaid) de "permanente conspiración" y amenazó con expulsarla del país, como ya hizo en 2008 con la agencia antidrogas (DEA) y el embajador norteamericano Philip Godlberg.