Los pozos. La salida del sol es la que marca la entrada de los trabajadores a los pozos de carbón. Los “pocitos” no cuentan con medidas de seguridad marcadas por ley y pese a esto abundan en la región.
La vida de un minero es multifacética, la oscuridad de sus amaneceres en la mina se ilumina cada noche con las sonrisas de sus hijos.
Las entradas a las ‘ratoneras’ son incertidumbre, una pregunta que duele: ¿hoy regresaré?